La muestra, que reflexiona sobre la arqueología musical analógica, se inaugura este jueves con un concierto y podrá visitarse hasta el 4 de octubre.
El centro de arte contemporáneo de Salamanca, DA2, acoge desde hoy la exposición ‘Artefactos sonoros’, una propuesta antológica del artista murciano Eduardo Balanza que invita a reflexionar sobre la identidad musical y la transición del mundo analógico al digital. La muestra, comisariada por Sema D’Acosta, reúne una treintena de piezas en las salas 6 y 7 del espacio salmantino, donde permanecerá abierta al público hasta el próximo 4 de octubre.
La exhibición se presenta como un diagnóstico de nuestro presente a través de los vestigios físicos de la cultura musical de finales del siglo XX. Lejos de caer en la nostalgia, el creador utiliza estas ruinas recientes para plasmar las tensiones existentes entre el pasado analógico y la inmaterialidad de la era digital, dominada por la velocidad y la homogeneización de los algoritmos.
Entre la selección de obras destaca la instalación ‘Deconstructing Harmony’ (2026), una pieza inédita que se exhibe por primera vez en el DA2. El proyecto ha sido posible gracias a la colaboración del Instituto de las Industrias Culturales y las Artes de Murcia y el Conservatorio Superior de Música de Castilla y León (COSCYL).
La propuesta artística de Eduardo Balanza está integrada por una variada selección de soportes que incluye fotografías, portadas de discos intervenidas, instalaciones, piezas escultóricas elaboradas en terracota, prototipos de instrumentos y platos pintados. A través de estos objetos, el autor reivindica la necesidad de ralentizar la experiencia de la escucha y redescubrir los matices de la percepción sensorial en un entorno saturado por lo intangible.
Para Balanza, los objetos no son simples contenedores de memoria, sino agentes activos capaces de despertar emociones e ideas. La exposición plantea qué ocurre cuando la música se desvincula de sus soportes físicos —como el vinilo, el casete o los radiocasetes— para convertirse en algo inasible, transformando la manera en que las nuevas generaciones construyen su identidad colectiva.
El acto oficial de inauguración de la muestra tendrá lugar este jueves, 4 de junio, a las 20:00 h. Para la ocasión, se ha programado una activación y concierto en directo a cargo del propio Eduardo Balanza y del artista invitado Pablo Lorenzo García, una actividad que cuenta con la estrecha colaboración del Conservatorio Superior de Música de Castilla y León.
Esta intervención sonora servirá para conectar de forma directa las artes visuales y las auditivas, uno de los pilares fundamentales en la trayectoria del creador murciano, quien suele utilizar el sonido como un dispositivo de pensamiento y un espacio de resistencia estética frente a la realidad.
Nacido en Murcia en 1971, Eduardo Balanza centra su práctica artística en lo que denomina "apropiaciones reflexionadas". Su objetivo no es representar el mundo de forma literal, sino situar al espectador dentro y fuera de los procesos culturales que dan forma a nuestra realidad y cimentan nuestra identidad.
Sus principales campos de investigación abarcan la tecnología obsoleta, las industrias del entretenimiento, el medioambiente y el estudio de la radiodifusión. A través de instalaciones, performances, fotografías y esculturas, Balanza analiza los imaginarios sonoros y el papel de los medios de comunicación en la consolidación de la memoria y los rituales sociales colectivos.