Del tres al siete de junio me desplazaré a Marruecos con tres compañeros para firmar el nuevo convenio de nuestro proyecto “Eduma” en Marruecos. Después volaremos a las Palmas de Gran Canaria para buscar recursos para el proyecto que ayuden a regular los flujos migratorios con nuestra nueva sede allí.
Llevamos más de veinte años rehabilitando escuelas y viajando con nuestras niñas y niños de protección durante dos meses de verano. Parece increíble que tengamos la sensación de protegerlos mejor, supuestamente en un país menos desarrollado y menos democrático.
La Fundación Mil Caminos Santiago Uno no parece muy grande, no tiene pretensiones. Sólo confiamos en el equipo de personas que la forman y sobre todo en nuestras chicas y chicos.
Tenemos que seguir buscando oportunidades. Ya hace mucho tiempo que les prometí bajar hasta donde fuera necesario para encontrar su mejor versión. Durante varios años la estamos encontrando entre las humildes familias bereberes.
Siempre han bajado mis hijas y lo quieren seguir haciendo. La mayor lo vuelve a hacer este año y bajará como una médica con experiencia.
Estoy comprobando que se malgastan recursos en ámbitos prioritarios como sanidad, educación, servicios sociales y cooperación al desarrollo. Mucho papel, mucha palabra y poco compromiso y justicia.
Nuestra trayectoria demuestra que podemos hacer algo diferente porque creemos en nuestras niñas y en las de Marruecos.
Son muchos años mezclándonos y rompiendo barreras interculturales. Sacando a nuestras niñas de ambientes tóxicos, relacionándolas con otras niñas con hiyad que valoran los estudios, los campos deportivos, el dispensario médico y pueden pasar sin ducha diaria, un sofá o un burguer.
Podemos hacer mucho con poco dinero. Pero sin recursos no podemos ser sostenibles, ni hacer una labor continuada que transforme alguna vida más.
Hemos hecho más de quince canchas, seis pozos y dos casas. Hemos becado los estudios de varias niñas y niños de bajísimos recursos.
Sentimos mucha impotencia cuando nuestras jóvenes recaen en la droga, prostitución o cualquier forma de dinero rápido que anula sus grandes dotes humanos. Abordando misiones trascendentes abrimos caminos de ilusión, suscitamos nuevas pasiones que ayudan a la dignidad de pensar en el otro y dar sentido a nuestra vida.
La empresa Diario de Salamanca S.L, No nos hacemos responsables de ninguna de las informaciones, opiniones y conceptos que se emitan o publiquen, por los columnistas que en su sección de opinión realizan su intervención, así como de la imagen que los mismos envían.
Serán única y exclusivamente responsable el columnista que haga uso de nuestros servicios y enlaces.
La publicación por SALAMANCARTVALDIA de los artículos de opinión no implica la existencia de relación alguna entre nuestra empresa y columnista, como tampoco la aceptación y aprobación por nuestra parte de los contenidos, siendo su el interviniente el único responsable de los mismos.
En este sentido, si tiene conocimiento efectivo de la ilicitud de las opiniones o imágenes utilizadas por alguno de ellos, agradeceremos que nos lo comunique inmediatamente para que procedamos a deshabilitar el enlace de acceso a la misma.