Publicado por Castilla Ediciones, la novela se sitúa en una Salamanca muy cercana en el tiempo
Las presentaciones en las librerías salmantinas se han convertido en un acontecimiento que sigue atrayendo público en torno a la lectura y ocupando el espacio que, originariamente, le pertenecía a las instituciones. Sema a semana, la programación de espacios tan destacados como la librería Letras Corsarias, traen a la ciudad nombres de la cultura nacional que no dudan en presentar sus libros ante un público expectante que, en este junio espera a nombres tan importantes como Aramburu o Jesús Carrasco, por poner un ejemplo.
Pero no solo abre sus puertas la librería a los autores que llegan gustosamente a Salamanca. También hay espacio para los de casa, para quienes escriben en la ciudad, y esta vez, el turno ha sido de una novela muy salmantina de Charo Alonso, publicada por una de las editoriales más longevas de nuestra tierra, Castilla Ediciones. Con una portada sugerente y muy atractiva de la artista Carmen Borrego, con la que la autora trabaja en sus entrevistas para Salamanca rtv al día, medio para el que escribe crónicas culturales y columnas, “El burdel de Alejandría” es una novela de amor y desamor que, pese a su título, se desarrolla en Salamanca.
Una ciudad que, para la profesora, poeta y narradora Cela Corral Cañas, que oficia como presentadora, es protagonista de esta historia que nos recuerda un tiempo cercano, pero ya perdido en la memoria. Un tiempo de estudiantes sin móvil ni internet, envueltos en el humo de las cafeterías universitarias, las clases, las relaciones que se enredan en esa ciudad de calles provincianas, donde todo el mundo se conoce y un puñado de familias ejercen durante generaciones el ejercicio del privilegio. Porque ese es uno de los temas fundamentales del libro, el privilegio de cuna, sus ramificaciones, sus servidumbres y sus casas. Los protagonistas, una periférica Elena, quien para Celia Corral Cañas se caracteriza por esa distancia que proporcionan la altura, la belleza, la distracción y el amor por la lectura y ese marido ambicioso, privilegiado, machista, con el que se mezcla como el agua y el aceite. La lectura acertada de la profesora y escritora incide en el ambiente de ambos personajes y hace hincapié en el aspecto social de una historia de amor y desamor, de ciudad pequeña, recoleta y provinciana que, para ella, se aproxima a la prosa de Carmen Martín Gaite y al discurso de un Delibes frente al féretro de Mario.
Celia Corral Cañas es uno de los nombres más solicitados a la hora de hacer presentaciones de libros y es por algo. Su lectura acerada, su acierto a la hora de establecer las líneas del argumento y de la forma con la que el autor escribe, su entusiasmo, su forma de acercarse a todo tipo de público, hacen de ella la mejor de las embajadoras. Una presentación es un trabajo que incluye la lectura cuidadosa, el trabajo de difusión, la seguridad de discurso, la manera de presentar lo ajeno y en suma, un ejercicio generoso que muestra un libro a ese público que, en muchos casos, descubre por vez primera una voz nueva y desconocida. Un trabajo que, como bien sabemos en el mundo cultural salmantino, la autora y profesora cántabra, radicada en la ciudad, hace magníficamente. El burdel de Alejandría no ha podido tener mejor lectora en el espacio privilegiado de esta librería que apuesta día tras día por esta cultura que identifica y debe seguir identificando a la Salamanca protagonista de esta novela.
Redacción.
Fotografía: Fernando Sánchez Gómez y Letras Corsarias.