El arrestado bloqueaba el sistema informático público para acaparar las citas y revenderlas por importes de entre 300 y 400 euros, además de realizar empadronamientos ficticios. La operación policial continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones.
Agentes de la Policía Nacional han detenido en Salamanca a un responsable de una gestoría en el marco de una nueva operación contra el favorecimiento de la inmigración ilegal, la falsedad documental y la venta fraudulenta de citas de extranjería. La fase operativa de esta investigación comenzó en la mañana del pasado 27 de mayo de 2026.
La investigación se inició cuando los agentes tuvieron conocimiento de las actividades ilícitas de una gestoría legalmente inscrita en el sector. Bajo esta apariencia de legalidad, el negocio se dedicaba presuntamente a facilitar la inmigración clandestina a cambio de beneficios económicos.
El modus operandi de la organización consistía en el bloqueo de los programas informáticos implementados por la Administración Pública. De este modo, lograban acaparar la totalidad de las citas previas de extranjería que se ofertaban, impidiendo que los ciudadanos pudieran obtenerlas por el procedimiento oficial establecido.
Posteriormente, la empresa vendía estas citas a ciudadanos extranjeros en situación irregular. Además, se lucraba cobrando importes de entre 300 y 400 euros por la gestión de empadronamientos ficticios en domicilios donde los solicitantes nunca iban a residir, utilizando para ello contratos de alquiler falsos.
Mediante este sistema, la red lograba registrar a decenas de personas en una misma vivienda, burlando los controles del Padrón Municipal. Los migrantes utilizaban después estos certificados de empadronamiento fraudulentos para justificar su arraigo y solicitar los correspondientes permisos de residencia y trabajo.
Para captar a sus clientes, la organización utilizaba foros de Internet y chats de Telegram. A través de estas plataformas, asesoraban a los extranjeros en situación irregular sobre los documentos necesarios para entrar y permanecer en el país, vulnerando de forma sistemática las leyes nacionales de inmigración.
Tras la detención de uno de los responsables del establecimiento, los funcionarios policiales continúan con las gestiones de investigación. La operación policial sigue abierta y los agentes no descartan que se produzcan nuevas detenciones en relación con estos hechos.