Destinadas a la digitalización. La Junta hace balance de los últimos cuatro años, en los que ha inyectado 19,7 millones a fondo perdido en la provincia.
El Instituto para la Competitividad Empresarial (ICECYL) activa nuevas líneas de apoyo económico dirigidas a autónomos y micropymes, con ayudas directas que alcanzan los 1.800 euros para procesos de digitalización. La iniciativa busca consolidar el crecimiento del tejido productivo tras registrar un incremento histórico en la demanda de financiación autonómica en la provincia.
El director general del ICECYL, Augusto Cobos Pérez, ha detallado estas medidas durante una jornada de trabajo celebrada en Salamanca junto al Consejo de Cámaras y la Cámara de Comercio local. Durante su intervención, el responsable autonómico ha hecho balance de las políticas de impulso empresarial desarrolladas en el territorio durante los últimos cuatro años.
En este periodo, la Junta de Castilla y León ha concedido un total de 534 ayudas a pequeñas y medianas empresas salmantinas, lo que representa una inyección de 19,7 millones de euros a fondo perdido. Según los datos aportados por la institución, este volumen de subvenciones ha generado una inversión inducida de 44,5 millones de euros. "Cada euro que la Junta da en forma de subvención se convierte en más de dos euros de inversión por parte de los empresarios", ha subrayado Cobos.
Estas cifras reflejan un crecimiento superior al 60 % respecto al periodo 2018-2021, cuando se tramitaron 337 expedientes. Este repunte se evidencia también en el volumen de solicitudes, que ha pasado de una media de 140 anuales a las 289 registradas en el último ejercicio en la dirección territorial de Salamanca.
Entre las principales novedades presentadas destaca la ampliación de la línea de digitalización básica. Esta convocatoria establece cuantías fijas para facilitar la adquisición de equipos informáticos o programas de facturación digital, ahora de uso obligatorio: 1.200 euros para proyectos de hasta 2.000 euros; 1.500 euros para inversiones de hasta 2.400 euros; y un máximo de 1.800 euros para proyectos que alcancen los 3.000 euros.
La tramitación de estos fondos se ha diseñado para garantizar la máxima agilidad. Los beneficiarios recibirán el ingreso de forma automática tras presentar la factura de compra, en un plazo estimado de entre tres y cuatro meses. Además, se ha eliminado la obligatoriedad de las auditorías en las líneas de innovación, sustituyéndolas por un modelo de costes simplificados.
El análisis sectorial de las ayudas revela un dinamismo especial en la creación de nuevas empresas, un fenómeno que el director general ha vinculado directamente con el ecosistema tecnológico local y proyectos como Salamanca Tech, impulsados junto al Ayuntamiento y la Universidad de Salamanca. En este ámbito, la administración autonómica puede llegar a subvencionar hasta el 50 % de los gastos de constitución.
En cuanto a la distribución general, se han aprobado 190 ayudas para inversión, 160 para innovación y más de 170 para internacionalización. Para este último sector, vital ante el reducido tamaño del mercado local, el ICECYL ha puesto en marcha servicios como el análisis gratuito de competidores en el extranjero, con más de 40 estudios realizados en seis meses, y el apoyo de promotores en 24 destinos internacionales.
Todo ello ha ido acompañado de una reducción de los tiempos de resolución burocrática que alcanza el 36 % en los trámites de internacionalización, el 31 % en la creación de empresas y el 20 % en innovación. Para hacer frente a las tensiones de liquidez, el ICECYL mantiene también mecanismos de financiación con costes bonificados a través de entidades como Iberaval o Sodical.
Finalmente, respecto a la situación de los trabajadores de Nissan en Ávila, Cobos ha transmitido un mensaje de "colaboración absoluta" desde la Junta para garantizar la estabilidad de las instalaciones logísticas, recordando que las competencias directas de empleo corresponden a la Consejería de Industria.
Fotos de David Sañudo