Cientos de vecinos de los diferentes municipios de la zona participaban en esta clásica cita. El manifiesto tenía lugar en Babilafuente
Con una mañana plenamente primaveral y el ambiente festivo que caracteriza a las grandes citas vecinales, Las Villas volvió a demostrar este domingo su lado más solidario con la celebración de una nueva edición de la Marcha Solidaria, una jornada que reunió a cientos de vecinos y familias de toda la comarca en torno a una misma causa.
Desde primera hora, y de manera simultánea desde varios municipios de la zona, los participantes emprendían camino hacia la Plaza Mayor de Babilafuente, punto de encuentro final de una marcha ya consolidada como una de las citas solidarias más queridas del calendario comarcal. Entre saludos, conversación y kilómetros compartidos, los caminantes fueron llenando de vida los caminos en una mañana marcada por la convivencia y el compromiso.
A su llegada a Babilafuente, representantes de Acción Verapaz daban lectura a un manifiesto en el que agradecieron la implicación de los vecinos y destacaron la importancia de seguir apoyando iniciativas destinadas a mejorar la vida de comunidades desfavorecidas en distintos puntos del mundo. No faltaron tampoco los aplausos, los corrillos entre amigos y los dulces compartidos antes de emprender el regreso a cada localidad.
La jornada continuó después en los distintos pueblos con paelladas y comidas populares, cuyos tickets también tenían carácter solidario, contribuyendo así a aumentar la recaudación obtenida durante este domingo benéfico.
El dinero recaudado irá destinado a varios proyectos sociales y humanitarios impulsados por Acción Verapaz. En esta edición, el objetivo principal será ayudar a llevar electricidad a una comunidad de Haití, en la zona de Orangers, una mejora fundamental para las condiciones de vida de sus habitantes. Además, parte de los fondos se destinarán a proyectos de Manos Unidas centrados en el apoyo a mujeres en la India, así como al Proyecto Ranquines de Cáritas Salamanca, dedicado a la atención de personas con problemas de salud mental.
Una vez más, Las Villas han respondido. Y lo han hecho como mejor saben: disfrutando, caminando, en buena mesa y mantel y demostrando que la solidaridad es un motor de unión entre pueblos.