El especialista del HM Hospital Santísima Trinidad advierten que factores modernos como el vapeo, la obesidad y la contaminación están disparando esta patología respiratoria tanto en adultos como en niños
En el marco del Día Mundial del Asma, los especialistas alertan sobre una transformación significativa en el perfil de los pacientes. El Dr. Francisco José Roig, neumólogo del HM Hospital de la Santísima Trinidad de Salamanca, define esta patología como una enfermedad crónica que produce una obstrucción reversible de los bronquios y de la vía respiratoria. Sin embargo, advierte que, en casos muy evolucionados, con un mal control terapéutico o un seguimiento inadecuado, "esa obstrucción se puede hacer irreversible", provocando que el paciente pierda capacidad pulmonar de forma definitiva.
Uno de los mitos más extendidos en la sociedad es la asociación directa y exclusiva entre alergia y asma. La realidad clínica demuestra que "no todos los pacientes asmáticos son alérgicos, y no todos los alérgicos son asmáticos", aclara el especialista. De hecho, una persona puede padecer conjuntivitis alérgica, rinitis o pólipos, tratarse con antihistamínicos y no desarrollar jamás sintomatología respiratoria asmática.
En el caso de los pacientes que sí tienen un perfil alérgico, la exposición a la sustancia desencadenante provoca un broncoespasmo y la consiguiente crisis. No obstante, el doctor subraya un dato revelador: casi la mitad de los asmáticos que acuden actualmente a las consultas no son alérgicos, por lo que los tratamientos tradicionales con antihistamínicos resultan ineficaces para ellos.
El momento en el que debuta la enfermedad ofrece pistas cruciales sobre su origen. El asma infantil suele estar provocado por procesos de infecciones respiratorias o alergias, y habitualmente mejora o desaparece con el paso de los años.
Por el contrario, el asma que aparece en la edad adulta rara vez tiene una etiología alérgica y no desaparece con el tiempo. Es en este grupo demográfico donde los profesionales médicos han identificado una serie de desencadenantes modernos que están disparando los casos.
La vía aérea es extremadamente sensible a los estímulos del entorno. El especialista del HM Hospital de la Santísima Trinidad enumera los múltiples factores que están alterando la salud respiratoria de la población:
La sintomatología del asma se manifiesta a través de una dificultad respiratoria ante esfuerzos físicos cotidianos, como pasear, correr o subir escaleras, que antes el paciente realizaba sin ahogo. Esta sensación aparece de forma brusca y se describe como una opresión o peso en el pecho, que puede ir acompañada de sibilancias o pitos, especialmente por la noche.
El doctor puntualiza que un paciente asmático bien medicado puede llevar una vida totalmente normal. El verdadero problema surge con las comorbilidades. En las consultas es frecuente atender a pacientes que suman el asma a la obesidad y al tabaquismo, una combinación que agrava severamente la situación y limita la calidad de vida.
Una de las mayores preocupaciones actuales se centra en los niños que presentan dificultades respiratorias durante la práctica deportiva en los colegios. Las causas de este asma de esfuerzo físico incluyen alergias no documentadas, hipersensibilidad heredada de padres asmáticos, antecedentes de prematuridad, mala alimentación o, de forma cada vez más alarmante, el uso de vapeadores a edades tempranas sin el conocimiento de los progenitores.
"Que un niño se ahogue haciendo deporte y que vea que no puede correr y que tiene que pararse, eso tiene que ser investigado y tiene que ser estudiado como primera posibilidad, descartar el asma de esfuerzo físico", enfatiza el experto.
Ante cualquier síntoma que limite la vida diaria, el mensaje de los profesionales es claro: se debe acudir a un especialista en neumología para someterse a pruebas funcionales que midan la capacidad respiratoria, independientemente de si el paciente sospecha o no de un cuadro alérgico.
"No es normal ver a un niño que se ahoga haciendo deporte en el colegio, eso no es normal", concluye el facultativo salmantino, instando a padres y profesores a mantenerse alerta para garantizar un diagnóstico temprano y evitar daños irreversibles en la capacidad pulmonar.