Esta actividad profesional está marcada por la escasez de profesionales cualificados. Para dignificar la profesión y abordar el intrusismo, la ciudad acogerá en el Congreso Nacional de Instaladores con 400 asistentes.
La Asociación de Empresarios Salmantinos de Fontanería y Calefacción (AESFONCA) alerta sobre la acuciante necesidad de mano de obra especializada en la provincia. A pesar del elevado volumen de proyectos actuales, el gremio se enfrenta a un relevo generacional estancado y al peligro constante del intrusismo laboral.
El presidente de la agrupación, José María García, ha confirmado que el sector atraviesa un momento de excelentes expectativas laborales. La climatología y ubicación de Salamanca impulsan esta demanda, especialmente durante la campaña de invierno. Sin embargo, la falta de profesionales cualificados frena el desarrollo óptimo de los trabajos y supone el principal obstáculo para las empresas locales. "Es una profesión muy digna y hay que ponerla en valor".
Para revertir esta tendencia y atraer talento joven, la asociación apuesta firmemente por la Formación Profesional Dual. Mediante convenios con institutos locales, los alumnos se integran en el mercado laboral realizando prácticas en empresas desde el primer año. García subraya que los estudiantes con vocación salen perfectamente preparados tras los tres años de ciclo, aunque reconoce que esta vía académica aún no tiene la aceptación deseada entre los jóvenes.
Otro de los retos principales del sector es la competencia desleal. Desde AESFONCA mantienen un contacto constante con la delegación de la Junta de Castilla y León para canalizar las quejas de los asociados y frenar el intrusismo. El presidente advierte a los ciudadanos del grave riesgo que supone contratar a trabajadores no regularizados, especialmente en instalaciones delicadas.
"Si tienes un problema grave con el gas o la calefacción, trabajamos con riesgo; una persona sin titulación ni empresa no va a hacerse responsable de nada", ha señalado García. Frente a esta desprotección, las empresas legalmente constituidas ofrecen garantías totales mediante seguros y asunción de responsabilidades ante cualquier reclamación del cliente.
Además, la profesión exige una actualización constante debido a los cambios normativos y tecnológicos. Los materiales más ligeros y la maquinaria avanzada han reducido drásticamente el esfuerzo físico respecto a décadas pasadas, transformando la operatividad diaria del instalador.
Como culminación a este esfuerzo por dignificar el oficio, Salamanca acogerá los días 1 y 2 de octubre el Congreso Nacional de Instaladores de CONAIF. "Va ser un encuentro muy bonito e importante, para poner de relevancia nuestra profesión", avanza García, al tiempo que añade que "es fundamental estar asociado para facilitar las gestiones, que cada vez son más complicadas".
El evento, que se celebrará en el Palacio de Congresos, reunirá a unas 400 personas para debatir sobre los retos técnicos, la digitalización y la importancia del asociacionismo para poner en valor la profesión.
Fotos y vídeo de Vanesa Martins