Los vecinos de la pedanía mirobrigense tienen un apretado programa festivo que vivirán en confraternidad para estrechar vínculos
La pedanía mirobrigense de Ivanrey ha celebrado este primero de mayo su jornada más significativa consagrada a San José Obrero, en una liturgia que aúna devoción, memoria y convivencia. En un tiempo donde la identidad de los pequeños núcleos rurales se redefine, la fiesta mantiene intacto su pulso comunitario y su vocación de encuentro.
El arranque tuvo lugar en la víspera, con el tradicional chupinazo y un breve espectáculo pirotécnico de fuegos artificiales que anticipó el tono festivo del día grande. Ya en la mañana del 1 de mayo, la parroquia advocada al santo —de dimensiones modestas, pero de hondas resonancias para los vecinos— acogió la eucaristía oficiada por el párroco Vidal Rodríguez Encinas. El templo, colmado, evidenció la fidelidad de un vecindario que no concibe esta fecha al margen de su calendario íntimo.
Concluida la misa, la imagen de San José Obrero recorrió las calles del poblado en procesión, acompañada por fieles y visitantes, en un cortejo que, más allá de su componente religioso, opera como rito de reconocimiento mutuo. Los sones de gaita y tamboril, a cargo del tamborilero mirobrigense Juan Antonio Muñoz, marcaron el compás de un itinerario donde lo ceremonial y lo afectivo se entrelazan con naturalidad. Junto a los vecinos, participaron miembros de la corporación municipal de Ciudad Rodrigo, del PP y PSOE, encabezados por su alcalde, Marcos Iglesias.
De regreso al atrio, el ofertorio dio paso a una escena de carácter más popular: bailes tradicionales interpretados por vecinos y vecinas, en un gesto que preserva la continuidad de las formas expresivas locales. La celebración se trasladó después a las antiguas instalaciones de la parada de sementales del Ejército —hoy reconvertidas en espacio social—, donde se ofreció un vino español que, más allá de su dimensión protocolaria, funcionó como ámbito de conversación y reencuentro intergeneracional, con presencia de autoridades locales tras su invitación por la organización vecinal.
La programación festiva se prolonga durante el fin de semana, articulando un repertorio de actividades que conjugan ocio, deporte y gastronomía, con la participación activa de la comunidad. Verbena, juegos infantiles, concursos, comidas populares y propuestas al aire libre componen un itinerario que no solo entretiene, sino que refuerza los vínculos de pertenencia.
Programa pendiente del fin de semana
Viernes 1 de mayo
23:30 h: Verbena
Sábado 2 de mayo
17:00 h: Hinchables
18:00 h: Concurso de petanca (inscripción previa)
18:00 h: Baile
Domingo 3 de mayo
10:00 h: Paseo al Molino Carbonero
14:00 h: Comida con asado (10 € socios / 12 € no socios, con inscripción previa)
17:00 h: Subasta