Miércoles, 22 de abril de 2026
Volver Salamanca RTV al Día
Más que música: "El coro me aporta muchísimas experiencias, amistades y salud mental"
X

TESTIMONIOS DE LOS PROTAGONISTAS

Más que música: "El coro me aporta muchísimas experiencias, amistades y salud mental"

Publicado 21/04/2026 12:22

Estudiantes y veteranos comparten ensayos y escenarios, como el Auditorio Nacional, encontrando en la música un refugio frente a la exigencia académica

Más allá de la técnica vocal y los ensayos rutinarios, el Coro de la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA), vinculado al nombre Tomás Luis de Vitoria y dirigido actualmente por Francisco Udaondo, se ha convertido en un refugio vital para sus integrantes. A través de las experiencias de cuatro de sus miembros —Covadonga, Victoriano, Nerea y Alejandro— se dibuja el retrato de una agrupación que prioriza el crecimiento personal, la integración y el bienestar psicológico.

Covadonga: "Me he redescubierto a mí misma"

Para muchos estudiantes, dar el paso de unirse a la formación ha supuesto un punto de inflexión. Es el caso de Covadonga, quien se incorporó el curso pasado tras haber participado en otros coros y conocer el proyecto desde fuera porque tenía amigos dentro. "Creo que ha sido una de las mejores decisiones de mi vida, porque he crecido muchísimo a nivel musical, he crecido muchísimo a nivel personal, he conocido a un montón de gente y me he redescubierto a mí misma", ha explicado la joven, asegurando que ni siquiera recuerda cómo era su "versión de hace un año".

La coralista ha reflexionado sobre la evolución constante del grupo, que cambia cada curso con las idas y venidas de los universitarios. Aunque reconoce que ha conocido a personas que le van a "marcar de por vida" y a las que echa "profundamente de menos" cuando se marchan, afronta cada inicio de curso como "el renacer de un nuevo proyecto" donde "nunca te cansas, siempre nace una cosa distinta".

Victoriano: "Cantar con las neuvas generaciones es un aprendizaje constante"

Esta renovación constante de voces jóvenes contrasta y se enriquece con la veteranía de miembros que han permanecido más de una década en la formación. Victoriano, uno de los integrantes más veteranos, suma ya 13 o 14 años en el grupo y representa la memoria viva de la agrupación.

Su llegada se produjo en un momento crítico para la formación universitaria. Según ha relatado, el coro sufrió una crisis de personal que amenazaba su continuidad. Ante esta situación, el entonces director del Coro Francisco Salinas, don Victoriano García Piro, recurrió a cinco o seis cantores de su agrupación para apoyar a la UPSA. De aquel grupo de refuerzo, él es el único que permanece. "Soy como el advenedizo, el tomate que está ahí. No se desprenden de mí fácilmente, porque estoy muy a gusto", ha bromeado.

Sobre la convivencia diaria con los universitarios, el veterano cantor ha destacado que hay que tener "mucha humildad", ya que los jóvenes llegan "muy bien preparados musicalmente, manejan instrumentos y hacen solfeo". Para él, cantar al lado de las nuevas generaciones es "un placer" del que aprende continuamente.

Nerea: "Somos como una familia"

La diversidad de perfiles es uno de los grandes atractivos de la formación. Nerea, estudiante de Historia y Ciencias de la Música, entró en el coro este mismo año buscando una alternativa accesible dentro del exigente mundo musical. Tal como ha explicado, acceder a un conservatorio requiere "pruebas de acceso" y llevar "mucha metodología preparada de antes".

Frente a esa presión, el coro universitario ofrece un espacio integrador. "Esta es como una oportunidad de sociabilizar con gente, pero puedes empezar desde cero, o te dan técnicas para tú empezar a cantar", ha comentado Nerea. En los ensayos conviven personas que llevan toda la vida en la música con "gente que nunca ha cantado", formando lo que ella define cariñosamente como "esta familia".

Además de los ensayos, el grupo fomenta intensamente la convivencia con excursiones y viajes. Uno de los hitos más importantes recientes ha sido su actuación el pasado mes de enero en el Auditorio Nacional de Madrid. "Fue una experiencia muy chula, porque es verdad que a los coros juveniles universitarios no se les da esta oportunidad", ha recordado la estudiante, destacando que pisar ese escenario suele estar reservado para profesionales.

Esta vitalidad rompe con el estereotipo de que las agrupaciones corales son "algo antiguo". La formación abarca un amplio abanico: "Hacemos distintos repertorios, aprendemos otro idioma, también hacemos cosas religiosas metidos en temas de Semana Santa, y tenemos mucha variedad temática", ha detallado.

Alejandro: "Me aporta muchísimas experiencias, amistades y salud mental"

Por su parte, Alejandro, un joven llegado desde A Coruña para estudiar Fisioterapia, ha continuado en Salamanca su pasión por el canto coral, una afición que cultiva desde los ocho años en coros infantiles y juveniles. El precedente de su hermana, que participó en el Coro de la UPSA hace cinco años y se llevó una "buenísima experiencia", fue el impulso definitivo para unirse.

Aunque tiene formación musical previa, Alejandro valora especialmente el impacto emocional de la actividad en su exigente día a día universitario. "Me aporta muchísimas experiencias, muchísimas amistades y muchísima salud mental. Es un momento de paz en el que soy capaz de expresarme, de estar con mis amigos, de pasármelo bien, y me aporta mucha paz", ha confesado.

Finalmente, el estudiante gallego ha animado a otros jóvenes a sumarse a la iniciativa, independientemente de su nivel técnico previo, recordando que "hay coros para todo tipo de personas". "Todo el mundo puede cantar, todo el mundo sabe que esta nota está más alta que la anterior, y a partir de ahí, ya sea por cuenta propia, por profesores o por estar en un coro, puedes seguir avanzando y aprendiendo más", ha concluido.