Expondrán sus creaciones 39 talleres, con artesanos 16 provincias, cuatro de ellos salmantinos.
La Plaza de los Bandos volverá a convertirse en el epicentro de los oficios tradicionales con la celebración de la XXIII Feria de Artesanía de Salamanca. Desde el 23 de abril y hasta el próximo 3 de mayo, el céntrico espacio acogerá a 39 talleres procedentes de 16 provincias españolas en una cita que busca acercar el trabajo de los creadores al público general.
Organizada por la Federación de Organizaciones Artesanas de Castilla y León (FOACAL), con el respaldo del Ayuntamiento de Salamanca y la Junta de Castilla y León, la feria mantendrá sus puertas abiertas durante once días. El horario de visita establecido será de mañana, de 11:00 a 14:30 horas, y de tarde, entre las 17:00 y las 21:30 horas.
Aunque la apertura al público se produce el jueves 23, la inauguración oficial está programada para el lunes 27 de abril a las 11:00 horas. El acto contará con la presencia del concejal de Promoción Económica, Comercio, Mercados y Juventud, Pedro José Martínez Córdoba, y del presidente de FOACAL, Miguel Ángel Tapia.
De los 39 expositores que darán vida a esta vigesimotercera edición, 27 proceden de Castilla y León, lo que consolida el peso del sector en la Comunidad. El evento contará con representación de las nueve provincias castellanoleonesas, sumando además profesionales llegados desde Madrid, Asturias, Cantabria, Pontevedra, Lugo, Navarra y Albacete.
La representación específicamente salmantina estará encabezada por cuatro firmas locales: Taller Cruz, Pedro Sequeros, La Telaña y ConBdeCabo. Estos creadores compartirán espacio con una amplia selección de perfiles y especialidades de distintos puntos del país.
El conjunto de participantes ofrece una panorámica diversa del sector artesanal actual. Según ha detallado la organización, la joyería será el oficio más numeroso en esta edición, compartiendo protagonismo con múltiples disciplinas.
Los visitantes que se acerquen a la Plaza de los Bandos podrán encontrar propuestas de:
La feria está planteada no solo como un espacio de venta directa al creador, sino también como una oportunidad única para que los ciudadanos puedan conocer de primera mano el minucioso trabajo y las técnicas que se esconden detrás de cada pieza artesanal.