Cabe destacar que el origen de esos gritos se vienen sucediendo en España desde el partido que enfrentó en un amistoso a la selección con Egipto
Desagradable momento el que se ha vivido en la primera parte del Salamanca UDS - Deportivo Fabril del grupo 1 de Segunda RFEF, dado que con la media hora de juego cumplida se han escuchado cánticos de "musulmán el que no bote" en el Estadio Helmántico por parte de la afición charra.
Ante ello, el árbitro ha tomado cartas en el asunto al activar el protocolo antirracismo y se ha lanzado por megafonía el mensaje de que no hubiera más cánticos de esa índole en el feudo que es propiedad de Manuel Lovato.
La víctima de un hecho tan feo ha sido Dipanda, de raza negra. Por otro lado, el suceso es aún más lamentable teniendo en cuenta que un jugador del propio Salamanca UDS como Souley también es musulmán.
Además, cabe destacar que el origen de esos gritos se vienen produciendo en España desde el partido que enfrentó en un amistoso a la selección con Egipto en el último parón internacional. Aquellos provocó cientos de reacciones condenando el suceso en el campo del Espanyol, incluida la de toda una estrella como Lamine Yamal.