El rating ESG es una calificación que elaboran diferentes agencias para medir el compromiso real de las empresas con la sostenibilidad.
Cada vez más empresas integran los ODS en sus estrategias con el horizonte puesto en 2030. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible se han convertido en un fin que acompaña a otros objetivos de desarrollo empresarial. Sin embargo, para alcanzar esta meta, las empresas tienen que tener presentes los criterios ESG (Environmental, Social and Governance).
El rating ESG es una calificación que elaboran diferentes agencias para medir el compromiso real de las empresas con la sostenibilidad. Se basa en indicadores objetivos que reflejan su impacto ambiental, social y de gobernanza, y un buen resultado mejora su atractivo ante inversores, clientes y reguladores.
Dentro de este marco, el indicador “E”, que mide la consecución de los objetivos ambientales de una empresa, se basa en la medición de la huella de carbono, el consumo de energía y agua, y la tasa de reciclaje y la gestión de residuos.
Para facilitar a las empresas alcanzar un buen rating en los criterios ESG ambientales, Ecoembes, organización referente en la gestión de residuos en España, dispone de un área de trabajo de “recogidas fuera del hogar”. Desde ahí se ofrece, entre otros, a las empresas ayuda en la implementación de sistemas de recogida selectiva para gestionar correctamente los residuos que generen.
El servicio de recogida fuera del hogar está diseñado para facilitar la separación de residuos de envases en entornos profesionales, desde oficinas hasta centros logísticos.
De este modo, Ecoembes ayuda a las empresas a instalar la infraestructura necesaria para que el reciclaje sea posible dentro de sus instalaciones. Una de las claves de este modelo es que es complementario a la recogida municipal, lo que permite a las organizaciones reforzar su compromiso ambiental de manera independiente y sin alterar los servicios públicos ya existentes.
Para las empresas que deciden implantar este sistema, las ventajas son muy claras. Por un lado, consiguen una gestión profesionalizada que asegura que los envases se recuperen correctamente para ser reciclados.
Gracias a la trazabilidad que aporta el sistema de Ecoembes, las empresas pueden documentar de forma verificable su impacto positivo en la reducción de residuos y reciclaje de envases. Esta información es clave para auditores y agencias de calificación ESG, que valoran especialmente los indicadores medibles y las evidencias de economía circular en el desempeño ambiental.
Por otro lado, este servicio ayuda a proyectar una cultura de sostenibilidad real dentro del centro de trabajo, facilitando que todas las personas que forman parte de la organización puedan reciclar con la misma facilidad con la que lo hacen en sus casas.
La importancia de este trabajo conjunto se refleja en los datos. El Departamento de Recogidas Fuera del Hogar de Ecoembes gestiona un sistema que anualmente procesa unas 160.000 toneladas de residuos de envases provenientes de miles de puntos de recogida. Estos datos no solo demuestran la robustez del servicio, sino que proporcionan a las empresas el sustento necesario para demostrar su impacto positivo en el medio ambiente y avanzar así hacia un mejor rating ESG.
La colaboración entre Ecoembes y Mercasa sirve de ejemplo de cómo el servicio de recogida fuera del hogar se traduce en resultados reales en entornos de alta exigencia. A través de este acuerdo, se ha implantado un sistema de recogida selectiva de envases en la red de Mercas, puntos clave de la cadena alimentaria donde la actividad comercial genera una gran cantidad de residuos de envases comerciales.
De esta manera, Ecoembes proporciona el asesoramiento técnico necesario para que la gestión de estos materiales sea compatible con la operativa diaria de los centros. Así, se facilita que los residuos comerciales entren en los circuitos de reciclaje oficiales, garantizando una trazabilidad completa desde el punto de generación hasta su transformación final.
Al integrar la recogida selectiva en el corazón de la distribución alimentaria, se garantiza que toneladas de residuos no terminen en vertederos, sino que se recuperen para ser transformados en nuevos recursos. Este proceso es fundamental para cerrar el ciclo de vida de los materiales, reduciendo la dependencia de materias primas vírgenes y minimizando la huella ambiental de toda la cadena de suministro.
Para las empresas que operan en estos centros, la puesta en marcha de esta infraestructura permite que la sostenibilidad sea una parte intrínseca de su actividad diaria. En consecuencia, esta gestión profesionalizada se traduce en una mejora directa de sus indicadores ESG, ya que proporciona los datos y la trazabilidad necesarios para demostrar un desempeño ambiental sólido ante auditores y reguladores.
Al final, el caso de Mercasa evidencia que la recogida fuera del hogar es el motor necesario para que el entorno comercial armonice su alta exigencia operativa con los objetivos globales de economía circular, demostrando que la colaboración técnica es la vía más efectiva para alcanzar un modelo de negocio responsable y de futuro.