La cinta, codirigida por el salmantino Fernando Rodríguez y que se proyectará en la ciudad en mayo, repasa la influencia académica en el pensamiento liberal Muñoz-Torrero, clave para la redacción de la Constitución de 1812 y la abolición de la Inquisición.
La historia de España guarda en el olvido a figuras que resultaron determinantes para la construcción del Estado moderno. Uno de estos nombres es el de Diego Muñoz-Torrero, un sacerdote extremeño que llegó a ser rector de la Universidad de Salamanca (USAL) y que sentó las bases del pensamiento liberal a principios del siglo XIX.
Para revertir este desconocimiento, los periodistas Fernando Rodríguez, Javier Palomo y José Luis Pastor han codirigido un documental de 47 minutos que reconstruye los pasos de este histórico personaje. La idea original surgió hace tres años, impulsada por la lectura del ensayo histórico "Fracasología", de la escritora Elvira Roca.
A través de 14 testimonios de expertos y un cuidado recorrido por los escenarios reales de su vida, la cinta busca hacer justicia a un hombre que defendió la soberanía nacional y la separación de poderes. Fernando Rodríguez, codirector y guionista de este recomendable documental, detalla en SALAMANCA AL DÍA las claves de esta investigación y la profunda huella que la institución académica salmantina dejó en el protagonista.

¿Cómo surgió el proyecto de hacer un documental dedicado a la figura de Muñoz-Torrero y qué importancia tiene su vinculación con Salamanca?
La curiosidad periodística no se pierde con los años. Generalmente hago estos proyectos con mi compañero José Luis Pastor. Fue él quien hace unos tres años, leyendo el libro "Fracasología" de Elvira Roca —que también interviene en el documental—, encontró ejemplos de españoles que no han pasado a la historia como deberían. En uno de esos capítulos se nombraba a Diego Muñoz-Torrero y me hizo partícipe del asunto.
En Salamanca, como en tantos otros sitios de España, existe una calle con su nombre, pero casi nadie sabe quién fue. Aquí tenemos un vínculo especial, ya que fue rector de la Universidad de Salamanca durante dos años, entre 1787 y 1789. Él nació en Cabeza del Buey (Badajoz) en 1761 y llegó a estudiar a Salamanca con 14 o 15 años. Allí hizo el bachillerato de Filosofía y Artes, luego fue profesor, catedrático y acabó siendo rector. Esa doble vertiente, su relación con la ciudad y mi trayectoria como periodista en Salamanca, hizo que el tema me interesara profundamente.
¿Cómo influyó su paso por las aulas de la Universidad de Salamanca en el desarrollo de su pensamiento liberal y revolucionario?
"Fue absolutamente clave. Si no hubiera estudiado en Salamanca, no habría desarrollado ese pensamiento liberal. En la universidad coincidió con grandes pensadores, muchos de ellos también eclesiásticos, ya que Muñoz-Torrero fue sacerdote toda su vida. La influencia de Salamanca fue básica, sobre todo por la llegada en los últimos años del siglo XVIII de los llamados "libros prohibidos".
Venían textos de la Ilustración francesa que no llegaban a España de ninguna otra manera; los traía el archivero de la Universidad de Salamanca. Durante toda su época de estudiante, profesor y rector, estuvo en constante contacto con sus compañeros debatiendo esas ideas liberales. Cuando se marchó en 1789 y hasta que llegó a las Cortes Constituyentes de Cádiz en 1810, siguió madurando esos temas revolucionarios, pero siempre con sus raíces ancladas en la Universidad de Salamanca y en esas lecturas".
Fue un pionero en plantear en España conceptos como la soberanía nacional o la separación de poderes, algo completamente rupturista en aquel contexto histórico.
"Él fue el primero directamente. Fue elegido diputado por Extremadura y viajó a las Cortes Constituyentes. El 24 de septiembre de 1810, en el actual Teatro de las Cortes en San Fernando —las sesiones no pudieron celebrarse en Cádiz por un brote de fiebre amarilla—, fue el primero en tomar la palabra. Esto demuestra la enorme valía y el respeto que le tenían sus compañeros.
Habló durante 15 minutos y prácticamente rompió con toda la historia anterior de España. Defendió la soberanía nacional y la separación de poderes, conceptos impensables a finales del siglo XVIII. Además, fue elegido presidente de la comisión redactora de la Constitución de 1812. Los mayores especialistas apuntan a que fue el autor intelectual y material de la inmensa mayoría de sus artículos, un texto que sirvió de referencia para todas las constituciones europeas posteriores y las hispanoamericanas".
Llama la atención su condición de sacerdote, no solo por ser liberal, sino por su enfrentamiento con la propia Iglesia para lograr el fin de la Inquisición.
"Para la época era un hombre complejo: era demasiado cura para ser liberal y demasiado liberal para ser cura. Ni siquiera entre los propios liberales estuvo siempre bien visto durante el Trienio Liberal (1820-1823), ya que no encajaba ni con los moderados ni con los exaltados. Que de la mano de un sacerdote saliera la disposición para eliminar la Santa Inquisición es un hecho muy potente. Luchó por su abolición porque era incompatible con la Constitución.
Además, en 1821 el gobierno liberal le propuso como obispo de Guadix. El Papa de aquella época le exigió que se retractara de sus ideas para aceptar el nombramiento. Muñoz-Torrero respondió que por supuesto que no, que él seguía siendo diputado y no iba a renunciar a sus principios. Prefirió mantenerse firme a sus ideas y olvidarse de la posibilidad de ser obispo, lo que demuestra su nulo interés por el poder".
Con estos hitos históricos, ¿por qué se ha producido este olvido de su figura durante más de dos siglos?
"La Constitución de 1812 nunca ha sido muy celebrada en España, a pesar de ser un motivo de orgullo. Muñoz-Torrero fue un personaje incómodo: no era bien admitido por la curia religiosa, ni por los nobles, y acabó siendo absolutamente perseguido por Fernando VII. En el documental contamos con 14 testimonios de los historiadores más prestigiosos del país y les planteamos esta misma pregunta.
Las motivaciones son ideológicas. Durante todo el siglo XIX, que fue muy conservador, los liberales estuvieron proscritos. En el siglo XX, durante la dictadura de Franco, ser liberal era considerado un demonio, y más aún siendo sacerdote. Lo sorprendente es que llevamos 50 años de democracia y tampoco sabemos quién fue. El objetivo básico de este documental es sacar a la luz su labor y vengar esa sensación de olvido".
¿Dónde se ha grabado el documental y cuándo podrá verse en Salamanca?
"Le hemos dado mucha importancia a las localizaciones. Hemos grabado en Cáceres, Badajoz y Cabeza del Buey. La primera grabación la hicimos en enero de 2025 en la biblioteca de la Universidad de Salamanca. También rodamos en Málaga, Barcelona, Cádiz, San Fernando y en Lisboa, ya que él murió prisionero en la fortaleza de São Julião da Barra. Además, hicimos una recreación histórica en el castillo de Belmonte, en Cuenca.
Como no dejó escritos personales más allá de los artículos constitucionales, me tomé la licencia de imaginar sus últimos momentos en la cárcel, con la voz en off del cantautor extremeño Luis Pastor. El documental dura 47 minutos y ya lo hemos estrenado en Badajoz, Cabeza del Buey, Cáceres y en el Congreso de los Diputados. La idea es proyectarlo a mediados de mayo en Salamanca, a través de la universidad. Actualmente también estamos negociando con plataformas para lograr una divulgación más amplia".

La cinta tiene una duración de 47 minutos y cuenta con la voz del cantautor extremeño Luis Pastor para recrear los pensamientos del protagonista. Para documentar la obra, el equipo ha consultado a catorce de los historiadores más prestigiosos del país.
El rodaje comenzó en enero del año pasado en la biblioteca de la Universidad de Salamanca y se ha extendido por diversas localizaciones que marcaron la vida del político:
Tras su estreno en Badajoz y su reciente proyección en el Congreso de los Diputados —acto que contó con la presencia del rector y el secretario general de la USAL—, la obra audiovisual tiene previsto su desembarco en la capital charra. La intención es que el documental se pueda visionar en Salamanca a mediados del próximo mes de mayo, mientras continúan las negociaciones para su llegada a plataformas digitales.
Fotos y vídeo cedidos por Fernando Rodríguez