La Consejería de Sanidad consolida el Programa de Paciente Activo en EPOC en Castilla y León. La iniciativa permite que los propios afectados, tras recibir formación, actúen como instructores de otros pacientes para mejorar su calidad de vida y autocuidado.
La Consejería de Sanidad ha consolidado la implantación del Programa de Paciente Activo en Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) en Castilla y León, un modelo innovador que sitúa al enfermo como protagonista en la gestión de su salud. La principal novedad de esta fase de expansión, que alcanza a nuevas áreas sanitarias como Salamanca, es la participación directa de los propios afectados como instructores de otras personas con la misma patología.
El programa se estructura en tres fases diferenciadas. Inicialmente, los participantes reciben formación especializada impartida por profesionales sanitarios. Posteriormente, atraviesan una etapa de consolidación de conocimientos que culmina con su nuevo rol como formadores entre iguales, compartiendo su experiencia directa con otros ciudadanos que conviven con la enfermedad.
La EPOC es una patología respiratoria crónica y progresiva que exige un manejo continuo tanto en el ámbito clínico como en el domiciliario. Mediante este modelo colaborativo, el sistema de salud ofrece a los afectados herramientas prácticas y espacios de intercambio destinados a mejorar su calidad de vida, favorecer la adherencia terapéutica y optimizar el uso de los recursos sanitarios.
La expansión del programa en las distintas provincias se enmarca en las estrategias actuales para el abordaje de la cronicidad. Estas políticas priorizan la educación sanitaria estructurada, la promoción del autocuidado y la prevención de descompensaciones evitables que puedan derivar en ingresos hospitalarios.
Hasta el momento, el Área de Salud de Burgos se ha posicionado como el principal referente autonómico en el desarrollo de esta iniciativa, contando ya con más de 40 personas formadas en la provincia. En esta última fase, los propios pacientes formadores burgaleses han comenzado a impartir talleres y sesiones educativas a otros ciudadanos, evidenciando el éxito de implantación del modelo.
Con este avance, Castilla y León refuerza su compromiso hacia una asistencia sanitaria más participativa, donde la ciudadanía y los profesionales médicos comparten objetivos para impulsar una visión más sostenible y eficiente del cuidado de las enfermedades crónicas.