La procesión, que estuvo acompañada musicalmente por el quinteto En Armonía Brass Quintet, destacó por el mensaje del prior carmelita animando a los jóvenes a vivir el amor y la entrega.
La programación de la Semana Santa albense continuó su curso este 1 de abril con uno de los momentos más recogidos de la pasión local. La Cofradía de la Cruz y el Amor tomó el relevo en las calles del municipio para mostrar su devoción pública.
Los actos centrales comenzaron a las 21:00 horas en la iglesia de San Juan. En este templo se desarrolló la solemne celebración y la promesa del silencio, un rito que preparó a los cofrades para el posterior recorrido penitencial por el casco histórico.
Media hora más tarde, a las 21:30 horas, las puertas se abrieron para dar inicio a la procesión. Los devotos acompañaron a las veneradas imágenes de San Juan Evangelista y la Virgen de la Esperanza, que contaron con el acompañamiento musical de la formación salmantina En Armonía Brass Quintet.
La celebración previa al desfile estuvo presidida por Miguel Ángel González, prior de los Carmelitas Descalzos de Alba de Tormes. Durante su intervención, el religioso dirigió unas palabras de reflexión a los asistentes, con especial atención a los niños y jóvenes de la hermandad.
El prior invitó a los presentes a mirar a Jesucristo en la cruz, recordando que en su momento de mayor sufrimiento "no piensa en sí mismo", sino que "piensa en los demás". En este sentido, destacó el papel de la Virgen María, señalando que "no es solo una imagen" ni una figura lejana, sino "una madre que te conoce y te quiere".
Haciendo alusión al nombre de la hermandad, González explicó el significado profundo de su advocación. "La cruz no es solo dolor, es amor hasta el extremo", afirmó el carmelita, contraponiendo este mensaje a la mentalidad actual que invita a no complicarse. "Amar de verdad implica entregarse, amar de verdad a veces cuesta, pero ese amor cambia el mundo", subrayó.
Finalmente, el prior aconsejó a los cofrades sobre cómo afrontar el recorrido penitencial. "Lo importante no es lo de fuera, lo importante es cómo sales tú por dentro", manifestó, animando a los participantes a aprovechar los momentos de silencio durante la procesión para agradecer y pedir ayuda a la Virgen con el "corazón abierto".