Lunes, 30 de marzo de 2026
Volver Salamanca RTV al Día
No sólo de combustible vive el hombre
X

No sólo de combustible vive el hombre

Esta sociedad, acostumbrada a ver cómo evoluciona la humanidad y convertir en anticuado todo lo que conocíamos en nuestra infancia, está aprendiendo que la vida es una continua sucesión de momento agradables o amargos. Dependiendo del lugar de nacimiento, del sistema de gobierno de cada país o del grado de eficacia de los gobernantes de turno, abundarán más unas u otras situaciones. Es cierto que habitamos la parte más favorecida de este mundo, pero eso no nos borra momentos delicados. Y el actual es uno de ellos. Los conflictos armados que sobrevuelan el día a día o la desafortunada gestión de nuestros gobernantes están dejando en segundo plano temas que también influyen para que nuestro entorno se acerque más a uno u otro grupo de convivencia. Hoy hablaremos de uno de esos temas.

Con la firma, a primeros de enero, del acuerdo ente la Unión Europea y Mercosur, por el que se aprueban las dos etapas (la provisional iTA, y la definitiva EMPA) de un nuevo intercambio comercial entre ambas organizaciones, el ciudadano de a pie -entre los que me encuentro- no tiene las ideas muy claras. Se pone como primer objetivo reducir al máximo los aranceles. Hemos visto cómo miles de agricultores a bordo de sus tractores se manifestaban ante el Parlamento Europeo increpando a la presidenta von der Leyen por rubricar ese acuerdo, a pesar de la oposición de algún país europeo –Francia es quien más levanta la voz. Ven cómo los mercados estarán saturados con productos fitosanitarios no sometidos a los mismos requisitos que se pide a los procedentes de Europa. Agricultores y ganaderos se sienten abandonados por sus dirigentes que han optado por favorecer la exportación de nuestros vehículos, maquinaria, junto vino y queso, para facilitar la importación de, por ejemplo, miel, carne o arroz. Si a todo esto unimos las frutas, verduras y hortalizas -y las de Marruecos con quien también ha negociado la UE en condiciones menos rígidas que las obligadas a los productos interiores-, no es de extrañar el malestar de nuestro sector agro ganadero. Es cierto que el acuerdo debe ser previamente completado con la ratificación por los parlamentos para que finalice la etapa provisional, pero todo indica que no se alcanzará la mayoría necesaria para rechazado. Si el campo se siente realmente perjudicado y no toda la industria da saltos de alegría, habrá que aportar razones, lo más claras posible, para que los ánimos se tranquilicen y, de paso, saber qué grado de rechazo existe entre los gobiernos europeos.

Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil integran Mercosur, organización comercial de agricultores y ganaderos, además de una respetable industria. Llama la atención que con la firma del tratado no haya noticias de protestas de ganaderos y agricultores suramericanos.

La Unión Europea constituye un importante mercado sujeto a reglamentos en temas de industria, agricultura, ganadería y vegetal, aparte del compromiso con el medio ambiente. El rechazo a ese acuerdo se debe a una previsible competencia desleal con respecto a las normas de obligado cumplimiento en la Unión Europea. La posible saturación de los mercados aparecerá por esa desventaja en los costes de producción y los menores requisitos en materia fitosanitaria. Todo ello podía acarrear la más que probable caída de precios, con el consiguiente cierre de explotaciones y pérdida de empleos.

Ante las protestas de agricultores y ganaderos, nuestros políticos intentan engañarlos con las cláusulas que garantizan el cumplimiento de los mismos requisitos que se exigen a los productos europeos. Están tan acostumbrados a que les temen el pelo que ya no se fían. Está previsto que, en el período de ratificación del tratado, se pueda introducir alguna modificación, pero no existe la certeza de tener capacidad para sancionar los incumplimientos. Es decir, pueden aumentar nuestras exportaciones, pero da la sensación que los países de Mercosur se van a encontrar con un amplio mercado cuyos posibles clientes disponen de mayor poder adquisitivo que el suyo.

A la hora de adjuntar posibles ventajas comunes, cabría señalar que la firma de este acuerdo puede ser un aviso a navegantes. Me estoy refiriendo al enredador Donald Trump y sus constantes amenazas de jugar con los aranceles.

Hay otros problemas y los políticos de la UE se preocupan más de lo que está mas de actualidad. Como ya no hay tractores en calles y carreteras, esperan que vayan olvidando poco a poco las reclamaciones. Humildemente reconozco que no tengo razones para estar en desacuerdo con nuestros sufridos agricultores y ganaderos. Espero que alguien tenga la amabilidad de convencer, a mí y a ellos, de las bondades del acuerdo. Harto de aguantar las constantes mentiras de los gobernantes, esperamos todos que vuelva el imperio de la eficacia y la honradez.

La empresa Diario de Salamanca S.L, No nos hacemos responsables de ninguna de las informaciones, opiniones y conceptos que se emitan o publiquen, por los columnistas que en su sección de opinión realizan su intervención, así como de la imagen que los mismos envían.

Serán única y exclusivamente responsable el columnista que haga uso de nuestros servicios y enlaces.

La publicación por SALAMANCARTVALDIA de los artículos de opinión no implica la existencia de relación alguna entre nuestra empresa y columnista, como tampoco la aceptación y aprobación por nuestra parte de los contenidos, siendo su el interviniente el único responsable de los mismos.

En este sentido, si tiene conocimiento efectivo de la ilicitud de las opiniones o imágenes utilizadas por alguno de ellos, agradeceremos que nos lo comunique inmediatamente para que procedamos a deshabilitar el enlace de acceso a la misma.