El decano del Colegio de la Abogacía de Salamanca repasa la actualidad de un sector que goza de buena salud pese a los recientes cambios normativos.
El sector jurídico salmantino afronta un periodo de adaptación tras las novedades normativas implementadas durante el pasado año, como la entrada en vigor de la Ley 1-25 y la progresiva creación de los Tribunales de Instancia. A pesar de estos retos estructurales, el decano del Colegio de la Abogacía de Salamanca, Miguel del Castillo Alonso, asegura que la profesión "goza de buena salud". En la actualidad, la institución cuenta con 1.415 colegiados, de los cuales 849 son ejercientes y 798 mantienen su despacho abierto en la provincia.
Entre los objetivos prioritarios de la Junta de Gobierno y de los trabajadores del Colegio destaca la búsqueda de la excelencia profesional y la mejora de las condiciones laborales. En este sentido, Miguel del Castillo subraya la necesidad de dignificar el Turno de Oficio, reclamando que los honorarios que se abonan actualmente se ajusten al trabajo real, ya que "no están debidamente remunerados". Asimismo, la institución trabaja intensamente en los programas de competencias digitales y en la necesaria incorporación de la inteligencia artificial al ejercicio diario de la abogacía.
Para respaldar la labor de los letrados, el Colegio ofrece un amplio abanico de servicios que complementan las funciones estatutarias básicas, como son la secretaría, la expedición de certificaciones, el control de colegiaciones, la emisión de informes judiciales sobre honorarios y el control deontológico. Los profesionales disponen de un servicio de biblioteca con una sala atendida y equipada con acceso a las mejores bases de datos de legislación y jurisprudencia, además de herramientas de inteligencia artificial aplicada, cada vez más demandadas. A esto se suma un eficaz soporte informático y una activa comisión que organiza cursos de formación continua en todas las ramas del Derecho, en estrecha colaboración con el Consejo General, el Consejo Regional, la Universidad de Salamanca (USAL) y la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA). Paralelamente, distintas comisiones impulsan actividades culturales y deportivas, difunden novedades legislativas y canalizan ofertas de empleo y seguros.
La vocación de servicio público constituye otro de los pilares fundamentales de la entidad. Anualmente, en Salamanca se gestionan más de 7.000 asuntos dentro del Turno de Oficio y la Asistencia Letrada al detenido, un proceso que el Colegio tramita por encomienda legal desde la solicitud inicial del ciudadano hasta la justificación ante el Ministerio de Justicia. Además, la institución mantiene convenios con diversas administraciones para acercar la asistencia jurídica a colectivos vulnerables. Estas iniciativas incluyen el asesoramiento a personas mayores en la capital y en Castellanos de Moriscos, la atención ininterrumpida las 24 horas a mujeres víctimas de violencia junto a la Junta de Castilla y León, el apoyo a pequeños municipios a través de la Diputación Provincial, y un servicio de mediación familiar gratuita. También se presta orientación jurídica voluntaria a los internos del centro penitenciario.
Ante la complejidad del panorama jurídico actual, el decano lanza un mensaje claro a la ciudadanía para garantizar la defensa de sus derechos. "Confíen en los abogados legalmente colegiados, huyan del intrusismo que se está produciendo en muchos aspectos de la actividad diaria", advierte Miguel del Castillo. Finalmente, anima a los salmantinos a acercarse a la institución colegial para comprobar de primera mano "las posibilidades que se ofrecen a todos y cada uno de los ciudadanos".