La iglesia de San Juan de Sahagún ha acogido el tradicional acto, organizado por la Hermandad del Cristo del Amor y de la Paz, que ha contado con la participación de siete personalidades, entre ellas, el obispo José Luis Retana y el periodista Juan Carlos López Pinto
La iglesia de San Juan de Sahagún de Salamanca ha acogido este Lunes Santo la tradicional meditación colectiva sobre las últimas Siete Palabras de Jesús en la Cruz, organizada por la Hermandad del Cristo del Amor y de la Paz y que ha contado con la participación del obispo de Salamanca y Ciudad Rodrigo, José Luis Retana, y del periodista y compañero de SALAMANCArtv AL DÍA, Juan Carlos López Pinto.
Ambos han formado parte del grupo de personalidades elegidas para reflexionar sobre los mensajes finales de Cristo. El prelado salmantino ha sido el encargado de profundizar en la cuarta palabra, "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?", aportando su visión pastoral al encuentro. Por su parte, Juan Carlos López Pinto ha compartido su vivencia personal sobre la frase bíblica: "Mujer, ahí tienes a tu hijo. Ahí tienes a tu madre".
El acto ha comenzado alrededor de las 20:00 horas y ha estado abierto a todos los ciudadanos con independencia de sus creencias. La ceremonia ha contado con la dirección litúrgica y presentación de María Luisa Beltrán Lurueña. Para favorecer el recogimiento de los asistentes que han llenado el templo, el organista Mario Cortés ha interpretado varias piezas musicales a lo largo de la tarde.
Además del obispo y del periodista salmantino, la meditación ha mantenido su significativa impronta ecuménica dando voz a otras figuras representativas de diferentes confesiones y trayectorias profesionales. El listado completo de participantes ha sido el siguiente:
Esta iniciativa se organiza de forma ininterrumpida desde hace más de cuatro décadas. Fue en 1979 cuando la cofradía decidió dar un nuevo planteamiento al tradicional sermón del Viernes Santo, trasladándolo al Lunes Santo y modificando su estructura.
La principal novedad introducida entonces, y que se mantiene hasta hoy, fue permitir que siete personas diferentes, en su mayoría fieles laicos, presentaran su propia perspectiva sobre el texto evangélico, acercando el mensaje a la realidad contemporánea de la sociedad salmantina.