Martes, 31 de marzo de 2026
Volver Salamanca RTV al Día
Entrada triunfal al casco histórico de Jesús a lomos de La Borriquilla
X

Ciudad Rodrigo | Domingo de Ramos

Entrada triunfal al casco histórico de Jesús a lomos de La Borriquilla

Publicado 29/03/2026 15:42

El Reloj Suelto dio bienvenida a la Cofradía Jesús Amigo de los Niños en su llegada al ágora mirobrigense

La mañana del Domingo de Ramos devolvió a Ciudad Rodrigo ese pulso ceremonial que marca el umbral de su Semana Santa. Bajo un cielo luminoso, aunque azotado por ráfagas de viento, la Cofradía de Jesús Amigo de los Niños condujo la imagen de la Borriquilla hasta el corazón histórico de la ciudad, acompañada por centenares de mirobrigenses y visitantes que se sumaron al rito con la naturalidad de quien reconoce en él una tradición compartida.

La comitiva partió de la parroquia de Iglesia de Santa Marina, donde previamente se había celebrado la liturgia propia de la jornada, presidida por el párroco Prudencio Manchado. Allí, en un gesto cargado de simbolismo, fueron bendecidos los ramos de laurel y las palmas que, poco después, poblarían las manos de fieles y cofrades como signos visibles de acogida y celebración.

Desde sus primeros compases, la procesión dejó ver su carácter más entrañable. La imagen de la Borriquilla avanzaba rodeada de niños —algunos aún en carritos, otros en brazos de sus padres— que aportaban a la escena una dimensión de ternura poco frecuente en otros desfiles penitenciales. Tras ellos, las banderas y la Banda de Cornetas y Tambores de la Cofradía imprimían orden y cadencia al cortejo, entrelazando la inocencia de la infancia con la solemnidad de la música procesional.

El itinerario condujo a la comitiva hasta el puente de piedra sobre el río Río Águeda, cuya travesía funciona casi como un rito de paso antes de la entrada en el recinto amurallado. Esta se produjo por la Puerta de la Colada, donde la tradición hubo de dialogar con la técnica: el sistema hidráulico del paso permitió rebajar ligeramente su altura para franquear la bóveda, al tiempo que se retiraba momentáneamente la palma de la imagen. Superado el tránsito, la Borriquilla recuperó su porte habitual y prosiguió su camino hacia la Plaza Mayor de Ciudad Rodrigo.

Allí aguardaba uno de los momentos más esperados. La entrada en el ágora, al son del Reloj Suelto, fue recibida por una plaza colmada. El relato de la escena corrió a cargo de Manuel Peláez, capellán de la Cofradía de Jesús Nazareno, mientras que monseñor José Luis Retana dirigió unas palabras a los presentes, subrayando el sentido comunitario de la celebración.

Fiel a la costumbre, varios niños y niñas, acompañados por el propio párroco y por la presidenta de la cofradía, María Carmen Castaño, ascendieron a la balconada de la Casa Consistorial para formular sus peticiones. Fue un instante de recogimiento sereno, en el que la voz infantil —tan presente a lo largo de toda la mañana— adquirió un protagonismo simbólico, como si la ciudad entera se mirase en ese espejo de continuidad.

La procesión reanudó entonces su curso, incorporando a su paso a los representantes de las restantes cofradías mirobrigenses, todos ellos portando palmas. El recorrido se desplegó por calles como San Juan, Colegios, Velayos y Sánchez Arjona, antes de retornar a la Plaza Mayor y dirigirse hacia el entorno catedralicio. Ante la Puerta de las Cadenas de la Catedral de Santa María de Ciudad Rodrigo, la imagen se detuvo para la tradicional fotografía de familia, síntesis visual de una comunidad que se reconoce en su patrimonio devocional.

Finalmente, la Borriquilla fue introducida en la seo, donde permanecerá hasta el Viernes Santo, cuando volverá a salir en la procesión de la Carrera, si la meteorología lo permite. Así, entre la luz de la mañana y la promesa de los días venideros, quedó inaugurada una nueva Semana Santa en Ciudad Rodrigo: un tiempo en el que la memoria, la fe y la identidad colectiva vuelven a caminar juntas por las calles de la ciudad.