La Policía Nacional arresta a dos hombres que asaltaron un establecimiento de madrugada fracturando la puerta con una alcantarilla. Fueron sorprendidos escondidos entre vehículos con el botín y cortes en las manos.
Agentes de la Policía Nacional han detenido en Salamanca a dos varones como presuntos autores de un delito contra la propiedad, tras acceder al interior de un bar rompiendo el cristal de la puerta de entrada con una tapa de alcantarilla. Los implicados, que lograron sustraer el cajón de la caja registradora y varios juegos de llaves, fueron localizados poco después escondidos entre vehículos estacionados.
Los hechos tuvieron lugar pasadas las 05:00 horas de la madrugada del lunes 23 de marzo. Tras recibir el aviso, las dotaciones policiales en servicio se desplazaron al establecimiento, donde comprobaron la fractura del acceso y la ausencia de personas en el interior.
Poco después, la propietaria del local se personó en el lugar y, tras realizar una primera inspección, denunció la falta del cajón de la caja registradora. Según su testimonio, este contenía aproximadamente 400 euros en billetes y monedas, además de distintos manojos de llaves.
Inmediatamente se desplegó un dispositivo de búsqueda que dio sus frutos cuando una patrulla localizó a dos individuos en la calle Salmerón. Al percatarse de la presencia policial, ambos intentaron eludir a los agentes ocultándose entre los coches aparcados en la vía.
Durante la identificación y el registro superficial, los agentes comprobaron que uno de los sospechosos portaba 95 euros, mientras que el segundo llevaba consigo 325 euros y cinco manojos de llaves. En total, se intervinieron 420 euros fraccionados.
Además, las pruebas físicas resultaron determinantes: uno de los varones presentaba un corte sangrante reciente en una mano, y su cazadora mostraba rasgaduras en la espalda y multitud de microcristales adheridos.
Un detalle relevante de la intervención es que los dos presuntos autores ya habían sido identificados por los agentes a primera hora de esa misma noche. En aquel momento, la Policía les había intervenido un martillo a cada uno, que llevaban ocultos entre sus ropas, y se había comprobado que no portaban dinero en efectivo.
Tras la detención, el dinero y las llaves recuperadas fueron devueltos a la dueña del bar, quien los reconoció sin género de dudas. Los detenidos han sido puestos a disposición judicial tras la finalización de los trámites documentales pertinentes.