Las autoridades advierten del aumento de delitos de lesiones y recuerdan la responsabilidad penal a partir de los 14 años.
La Policía Nacional y la fundaciónSOL han lanzado una campaña conjunta para alertar sobre el 'Happy Slapping', una práctica cada vez más extendida que consiste en grabar agresiones entre menores para difundirlas en redes sociales. La iniciativa, enmarcada en el proyecto "Somos su Mejor Red", busca frenar la normalización de esta violencia digital que convierte a las víctimas en objeto de burla pública y a las agresiones en mero contenido de entretenimiento.
El fenómeno, surgido en el Reino Unido en 2005 bajo la traducción de "bofetada feliz", supone una doble victimización: el ataque físico, verbal o sexual inicial y la posterior humillación en internet. Según advierten los impulsores de la campaña, el objetivo principal de los agresores suele ser ganar popularidad o acumular interacciones en las plataformas digitales.
Los datos oficiales respaldan la preocupación policial. La Memoria de la Fiscalía General del Estado 2025 revela que durante el año 2024 se registraron 12.563 delitos de lesiones cometidos por menores, lo que representa un incremento del 8 % respecto a 2022. Además, se iniciaron 120 causas por homicidio o tentativa cometidas por menores (un 18,8 % más) y se contabilizaron 1.196 casos de acoso escolar judicializados.
Un informe de la Fundación ANAR publicado en 2025 señala que más de la mitad de los delitos de acoso se difunden online. Los principales canales utilizados por los menores son WhatsApp (66,4 %), Instagram (50,5 %) y TikTok (49,5 %). Preocupa especialmente la irrupción de la inteligencia artificial, presente ya en el 14,2 % de los casos de ciberacoso, principalmente para crear imágenes o audios falsos y suplantar identidades.
El inspector de la Policía Nacional Juan Cristóbal Cabiedas Pedraza advierte de las severas consecuencias legales de estas prácticas: "Los menores, a partir de los 14 años, tienen responsabilidad penal, afectando las consecuencias hasta su vida adulta". El agente subraya que estas conductas no pueden entenderse como una broma, ya que pueden constituir delitos contra la integridad moral, lesiones o amenazas.
La directora de fundaciónSOL, Claudia Caso, incide en el profundo daño psicológico que sufren los afectados: "Cuando una agresión se graba y se difunde, la humillación se multiplica. No se trata solo del daño físico o verbal, sino de la exposición pública, los comentarios crueles y la imposibilidad de olvidar". Caso alerta de que muchos jóvenes llegan a percibir estas agresiones "como contenido, no como violencia".
Según el informe 'Violencia Viral' de Save the Children, en el 61 % de los casos los agresores pertenecen al entorno cercano de la víctima, como compañeros de clase o amigos. El documento recalca un aspecto fundamental del 'Happy Slapping': el delito no solo lo comete quien ejecuta la agresión física, sino también todos aquellos que graban, difunden o interactúan con el vídeo en internet.
Para combatir esta lacra y proteger a la infancia en el entorno digital, la Policía Nacional y fundaciónSOL han elaborado una serie de pautas de actuación dirigidas a la sociedad en su conjunto:
¿Sabes lo que es el #HappySlapping?
La búsqueda de likes puede hacer que algunos jóvenes crucen límites ? cometer un delito, normalizar la violencia y dejar una huella digital irreversible@policia #FundaciónSol trabajan para prevenirlo#SomosSuMejorRed
info ?… pic.twitter.com/I77FXNzRi3
— Policía Nacional (@policia) March 25, 2026