La participación en el conocido formato televisivo de las cajas revoluciona el entorno de María Ángeles García. Tras superar un rápido proceso de selección, la protagonista se enfrenta al azar en el centro del plató, en una aventura que mantiene en vilo a sus familiares y amigos, ya que el resultado final permanece bajo un estricto secreto hasta el día de su emisión.
María Ángeles García, una vecina de Salamanca de 63 años, ha participado como concursante en el popular programa de televisión '¡Allá tú!'. Durante su estancia de nueve noches en Barcelona, la salmantina ha destacado el excelente trato de la productora, la cercanía del presentador Juanra Bonet y la gran amistad forjada con sus compañeros. A la espera de la emisión para desvelar el premio, ya planea presentarse a nuevos formatos televisivos.
Seguidora habitual del programa, María Ángeles decidió dar el paso al disponer de tiempo libre, consciente de que la dinámica exige disponibilidad para viajar y permanecer varios días fuera de casa durante las intensas jornadas de grabación.
El proceso para llegar a la pantalla ha resultado sorprendentemente ágil. Según ha relatado la propia protagonista en una entrevista a SALAMANCArtv AL DÍA, envió un vídeo de presentación un viernes y en un plazo de 24 a 48 horas recibió respuesta. Tras rellenar un cuestionario y realizar una videollamada el lunes siguiente, apenas dos horas después le confirmaron que estaba seleccionada.

Una vez dentro de la dinámica televisiva, la concursante ha tenido que desplazarse a la ciudad condal en tres ocasiones diferentes, sumando un total de nueve noches de estancia. La mecánica establece que los participantes desconocen en qué momento exacto les tocará jugar, ya que la elección se realiza mediante un sorteo ante notario.
Lejos de la frialdad que se podría presuponer en un entorno de televisión, se ha forjado una gran amistad entre los participantes. "Yo no tenía la sensación de estar en la tele. Yo tenía la sensación de estar con un grupo de amigos, y me lo pasé fenomenal", ha asegurado la salmantina.
Las jornadas de trabajo incluían la grabación de cuatro programas diarios. Mientras esperaba su turno, la experiencia en los atriles acompañando al resto de compañeros ha sido muy intensa. "Lo vives todo con unas emociones increíbles... yo he llorado, me he reído, he bailado, me lo he pasado en grande", ha confesado.
Tal ha sido el vínculo generado que todos comparten un grupo de WhatsApp masivo. Según ha detallado, sienten "síndrome de abstinencia" por querer volver al formato, hasta el punto de que algunos compañeros se plantean pedir vacaciones en sus trabajos para alojarse en el hotel de la productora y mantener el contacto.

El trato recibido por parte del equipo técnico ha dejado una huella imborrable. Ha destacado especialmente la actitud del presentador, Juanra Bonet, quien prefería compartir tiempo con los concursantes en lugar de aislarse. "Llegaba a las doce de la mañana y no se iba a su camerino, se sentaba con nosotros", ha señalado, añadiendo que era uno más del grupo.
Además, ha valorado el nivel de los profesionales de la cadena. Los participantes contaban con chóferes a su disposición y un equipo de maquillaje y peluquería de primer nivel que había trabajado recientemente en los premios Goya. "Te sientes una estrella", ha afirmado con entusiasmo al describir los rápidos cambios de vestuario y retoques entre grabaciones.
El momento de mayor tensión llegó cuando finalmente escuchó su nombre para salir a jugar al centro del plató. La productora suele mantener en secreto quién será el familiar o amigo que acompañará al concursante principal. María Ángeles había propuesto a su hermano y a su hijo, Ángel, pero las circunstancias impidieron que acudieran.
"Yo sabía que mi hijo no podía ser, porque mi hijo en ese momento estaba de safari en Kenia", ha explicado. Su hermano, residente en Lanzarote, tampoco pudo asistir, por lo que finalmente fue una amiga la encargada de darle la sorpresa en el estudio, tras facilitar su propio hijo los contactos telefónicos a la organización.

Sobre el resultado de su participación y el contenido de su caja, el secretismo es absoluto. Las normas exigen no desvelar nada hasta la emisión, algo que ha generado gran expectación. En el grupo familiar, su sobrina ha llegado a bromear mostrando su enfado por la falta de información, pero María Ángeles se mantiene firme: "Quiero que lo vean con la intriga, y que cada vez que abra una caja estén esperando a ver qué ocurre".

Esta aventura televisiva ha revolucionado también a su círculo de amistades, especialmente a su pandilla del gimnasio, quienes ahora siguen el programa a diario y comentan cada detalle. "Tengo 63 años, y yo digo que esta es la mejor experiencia de mi vida, y he tenido vivencias muy chulas", ha sentenciado.
Lejos de conformarse, la salmantina, que ya había participado previamente en 'La Ruleta de la Suerte', tiene la mirada puesta en nuevos retos y ha confirmado su intención de presentarse al casting de 'Atrapa un millón'. Mientras tanto, este fin de semana se centrará en otra de sus pasiones con el estreno de una obra de teatro en la que participa.

FOTOS: David Sañudo