Fran Díaz y Carmen Ávila destacan que el último procurador se decidirá por un estrecho margen y sitúan la lucha contra la despoblación como prioridad
El Partido Socialista ha puesto el broche final a su campaña electoral en Salamanca con un mensaje claro dirigido a los indecisos. Los candidatos a las Cortes de Castilla y León han hecho un llamamiento al voto útil de cara a la cita con las urnas de este próximo 15 de marzo, subrayando que la provincia será determinante para propiciar un cambio de gobierno en la comunidad.
Durante la rueda de prensa de balance, el cabeza de lista a las Cortes por Salamanca, Fran Díaz, ha incidido en la trascendencia de cada sufragio. Según sus cálculos, el reparto del último procurador en la provincia se decidirá "por un puñado de votos", estimando márgenes muy estrechos que podrían oscilar entre los 200 y los 1.000 apoyos.
En este sentido, el candidato socialista ha recordado el lema de los carteles electorales, "si tú no vas, él se queda", en referencia al actual presidente autonómico. Díaz ha asegurado que el objetivo principal es evitar que Alfonso Fernández Mañueco "vuelva a hacer una peineta a los castellanos y leoneses".
Los socialistas han reivindicado el trabajo realizado durante las últimas semanas, definiendo su estrategia como una acción "muy apegada al territorio". El equipo ha recorrido 4.000 kilómetros y ha visitado más de 100 municipios salmantinos entre la precampaña y la campaña oficial.
"Primero hemos escuchado y luego hemos propuesto", ha señalado el número uno de la candidatura, quien considera fundamental esta cercanía para resolver los problemas ciudadanos y terminar con lo que califica como "40 años de desidia y dejadez".
Por su parte, la presidenta del PSOE de Salamanca, Carmen Ávila, ha respaldado estos argumentos destacando las reuniones mantenidas con diversos colectivos y asociaciones. El objetivo de estos encuentros ha sido buscar soluciones a uno de los retos más acuciantes de la provincia: la despoblación.
Ávila ha contrapuesto el modelo socialista, que define como "una Castilla y León de futuro", frente al "retroceso" que atribuye a las cuatro décadas de gobiernos del Partido Popular.
Para concluir, la dirigente socialista ha defendido la igualdad territorial como pilar de su programa: "Las personas se merecen los mismos servicios vivan donde vivan, igual que tener los mismos derechos sin mirar el código postal".