El club, que tiene un total de 350 personas en él en la presente temporada, es el quinto protagonista de nuestra sección
El Ribert ha consolidado su posición como uno de los referentes del fútbol base en Salamanca. Con una estructura que ha alcanzado los 21 equipos en competición, la entidad ha afrontado los retos propios de un crecimiento exponencial. José Manzano, coordinador del club, ha analizado la situación actual, los problemas de infraestructura que han limitado su expansión y el papel fundamental que ha jugado la directiva en el día a día de la institución.
El volumen de la entidad ha alcanzado cifras notables en la presente temporada. En la actualidad, el Ribert ha sumado 300 jugadores y jugadoras, a los que se han añadido 50 personas más entre entrenadores y delegados, alcanzando un total de 350 fichas federativas. Gestionar este volumen ha resultado ser un desafío mayúsculo para una directiva compuesta por apenas cinco personas.
"Si no nos ayudan los entrenadores y delegados, no sería posible. Hemos generado un ambiente familiar, porque son todo gente del barrio, padres, tíos, amigos, y al final tenemos un bloque muy importante", ha explicado Manzano, quien ha añadido que el cuerpo técnico ha asumido la resolución de la mayoría de los problemas cotidianos, dejando a la directiva las cuestiones de mayor gravedad.
En este complejo engranaje, la figura de la presidenta, Pilar, ha resultado vital para la supervivencia del proyecto. Manzano ha querido destacar su labor, a menudo invisible para el público general pero imprescindible para el funcionamiento de la entidad. "Pilar es, propiamente dicho, el pilar del club. Ella se encarga de toda la gestión burocrática, todas las fichas federativas, las conversaciones con la Federación y las mutualidades. Hace un trabajo en la sombra que es admirable; si no fuera por ella, esto no caminaría", ha asegurado el coordinador.
El principal obstáculo que ha encontrado el club en su evolución ha sido la limitación de sus instalaciones en el barrio de El Zurguén. La confección de los horarios ha supuesto un verdadero quebradero de cabeza semanal para la coordinación. "Es muy complejo. En nuestro campo, para fútbol 7 no podemos jugar dos partidos a la vez. Es un campo pequeño para fútbol 11, pero para fútbol 7 es de los mejores que hay porque se juega a lo largo", ha detallado. Durante las jornadas como locales, la actividad ha llegado a ser incesante, albergando hasta 12 equipos desde las 9:30 horas de la mañana hasta las 19:30 horas de la tarde.
Esta falta de espacio también ha influido en los recientes episodios de tensión vividos en el fútbol base, un tema que se ha tratado en una reciente reunión pionera entre los clubes, la Federación y el colectivo arbitral. En las instalaciones del Ribert, la cercanía del público al terreno de juego ha generado situaciones complicadas. "Bajamos las vallas para que pudieran ver, porque si no parece que estás viendo un combate. Tienen muy fácil acceso al campo y hace no mucho el padre de un jugador increpó a nuestro delegado", ha relatado Manzano.
Para buscar una solución a este problema de espacio y seguridad, el club ha mantenido conversaciones con el Ayuntamiento de Salamanca. "Tenemos hablada una solución con el Ayuntamiento, Urbanismo y Tráfico para ver si redireccionan el tráfico allí, porque sobra un carril de cada avenida, y a ver si lográramos que nos hicieran unas pequeñas gradas", ha adelantado el coordinador.
A pesar de estos incidentes aislados, Manzano se ha mostrado optimista respecto a la erradicación de la violencia en el deporte base, recordando que los árbitros ya han incorporado el protocolo antiviolencia que permite detener los encuentros. "Soy optimista en el aspecto de que es muy poca cantidad, pero siempre que haya un uno por ciento es muy difícil de erradicar. Si seguimos así, se para el partido, porque los perjudicados son los niños", ha sentenciado.
Mirando al futuro, el coordinador ha reconocido que el club ha tocado techo en cuanto a volumen de equipos. "Ya hemos llegado al techo por horarios, por infraestructura y por todo, ya no podemos dar más de sí, aunque a día de hoy seguimos haciendo fichas federativas de chicos que regresan o quieren venir", ha confesado.
En el plano estrictamente deportivo, el objetivo principal se ha centrado en el ascenso del primer equipo, que "es la imagen del club y está en camino de ello". Para la cantera, la filosofía se ha mantenido intacta y alejada de presiones competitivas prematuras: "De lo que se trata es de que hagan deporte, se formen, hagan base y ya llegarán a categorías superiores. De momento, que se diviertan y valoren la semana de entrenamiento", ha concluido.