El sacerdote diocesano Virgilio Sánchez Marcos ha muerto a los 88 años tras una vida dedicada a la misión en Paraguay, Tejares y como capellán en Los Montalvos.
La comunidad eclesiástica de Salamanca está de luto. El sacerdote diocesano Virgilio Sánchez Marcos ha fallecido este jueves, 5 de marzo, en la capital del Tormes a los 88 años de edad. Su despedida marca el fin de una extensa trayectoria de 62 años de ministerio sacerdotal, un periodo caracterizado por su entrega a la difusión del Evangelio y un marcado compromiso con los sectores más desfavorecidos y los enfermos.
La labor pastoral de Sánchez Marcos fue amplia y diversa, abarcando tanto la misión internacional como el servicio local. Durante su vida ejerció como misionero en Paraguay y, dentro de la provincia, atendió a feligreses como párroco en varios pueblos de la Sierra de Francia y de la comarca de Vitigudino. En el entorno de la capital, su figura fue fundamental en el barrio de Tejares, donde ejerció como párroco, y muy especialmente en el ámbito hospitalario, desempeñándose como capellán durante casi treinta años en el Hospital de Los Montalvos. Asimismo, ostentó el cargo de delegado diocesano de Misiones.
Para quienes deseen dar su último adiós, la capilla ardiente se encuentra instalada en la Casa de la Iglesia (C/ Rosario, 18). La misa de exequias tendrá lugar esta misma tarde, a las 17:00 horas, en la capilla mayor del recinto, y será presidida por el obispo de Salamanca, Mons. José Luis Retana.