La Asociación MSPE reclama también la corrección de los límites de renta en ayudas como el Bono Concilia y alertan sobre el alto riesgo de pobreza y exclusión que sufren estos hogares en la comunidad.
En el contexto de las actuales elecciones autonómicas en Castilla y León, la Asociación Madres Solteras por Elección (MSPE) ha alzado la voz para trasladar sus reivindicaciones a los distintos grupos políticos. La organización denuncia una espera de dos décadas para la materialización de derechos fundamentales y exige medidas concretas para acabar con la discriminación que sufren estos hogares en la comunidad.
Entre las prioridades trasladadas a las formaciones políticas destaca la urgente aprobación del decreto de expedición del título de familia monoparental. Según recuerda la asociación, esta medida ya estaba prevista en la Ley de Apoyo a las Familias de 2007, pero sigue pendiente de desarrollo efectivo, lo que dificulta el acceso de estas familias a diversos beneficios y reconocimientos administrativos.
Uno de los puntos más críticos señalados por la MSPE es la necesidad de corregir los límites de renta establecidos para acceder a prestaciones autonómicas esenciales, como el Bono Concilia y el Bono Infantil. La organización califica los criterios actuales de injustos, ya que excluyen a las familias monoparentales que ingresan más de 27.500 euros, mientras que el tope para las familias biparentales se sitúa en 55.000 euros.
Esta disparidad penaliza a un modelo familiar en el que una sola persona debe hacerse cargo del sustento económico y emocional, disponiendo además de la mitad de tiempo para los cuidados al no poder alternarse con una segunda persona.
La reivindicación llega en un momento delicado para la comunidad. Según la última Encuesta de Condiciones de Vida publicada por el INE en febrero de 2026, Castilla y León ha registrado la peor evolución de la tasa de pobreza en los últimos cinco años, con un aumento de 4,7 puntos, un dato que contrasta con la tendencia observada en el resto de comunidades autónomas.
A esta situación económica se suma el reto demográfico. Castilla y León se perfila como una región envejecida que en 2024 contaba con solo 332.000 niños, niñas y adolescentes. La asociación advierte sobre una caída alarmante de los nacimientos, motivada principalmente por razones laborales, económicas y de conciliación, a pesar del deseo de hombres y mujeres de tener más hijos.
Las dificultades estructurales de la comunidad golpean con mayor fuerza a las familias de un solo progenitor. Según los datos aportados por la MSPE, estos hogares sufren las mayores tasas de riesgo de pobreza y exclusión, con un 50,6 % de tasa AROPE de media nacional, lo que supone el doble que en los hogares biparentales con hijos.
Además de las barreras económicas, la asociación señala limitaciones en el acceso a derechos básicos como la vivienda o la educación. Denuncian condiciones inasumibles para una persona que cría en solitario, la existencia de prejuicios sociales y convocatorias públicas que no se adaptan a su realidad.
A pesar de este escenario adverso, el modelo familiar monoparental es el único que continúa creciendo. Actualmente, este tipo de hogares están encabezados en un 81 % por mujeres, y en alrededor del 70 % de los casos cuentan con un solo hijo o hija.
Desde la Asociación Madres Solteras por Elección instan al futuro Gobierno de Castilla y León a asumir su obligación de proteger a todas las familias con equidad, poniendo fin a criterios de renta que consideran discriminatorios.
Para más información o contacto con la asociación, han habilitado el correo electrónico castillaleon@asociacionmspe.org .