Jan Encuentra y Jota empiezan a tocar balón, mientras que Mounir vuelve a tener problemas, ya que se ha retirado con molestias. El cuerpo técnico prioriza que la plantilla aproveche el buen momento antes del viaje a Cáceres
La plantilla de Unionistas de Salamanca ha completado esta mañana una nueva sesión de trabajo con la vista puesta en el próximo compromiso liguero en Cáceres, que será el sábado a las 16:15 horas, en el estadio Príncipe Felipe, con cerca de 1.000 salmantinos en la grada.
El equipo ha saltado al césped para ejercitarse en una jornada caracterizada por la alta intensidad y el buen ambiente reinante en el vestuario, aunque la mañana ha dejado sensaciones contrapuestas debido a las novedades en la enfermería.
El entrenamiento ha seguido una progresión de menos a más, comenzando con toques de balón y los habituales rondos, para dar paso posteriormente a ejercicios específicos de conducción. El cuerpo técnico ha diseñado un tramo final vibrante con la disputa de partidillos en dimensiones reducidas; inicialmente en tres cuartas partes del campo y, finalmente, en un espacio aún más acotado donde el ritmo no ha decaído en ningún instante.
Desde el banquillo, la consigna transmitida por el entrenador, Mario Simón, ha sido clara. Reconociendo que el equipo se encuentra "en un momento muy bueno", el mensaje principal hacia los futbolistas ha sido la necesidad de "disfrutar y pasarlo bien". Este enfoque busca liberar de presión a la plantilla para que puedan desplegar su mejor fútbol aprovechando la inercia positiva del grupo.
En el capítulo de nombres propios, las sensaciones respecto a los refuerzos son optimistas, como se ha podido comprobar en los primeros partidos tras el cierre del mercado de invierno. El nivel ha subido con los nuevos fichajes que están aportando más fortaleza en la parcela defensiva y alternativas en el medio, mientras que en ataque las incorporaciones han sumado mucha rapidez y distintos perfiles, confirmando que la plantilla se ha reforzado adecuadamente.
La nota negativa de la jornada la ha protagonizado Mounir Errahaly. El jugador cedido por el Ibiza no ha podido completar la sesión al mismo ritmo que el resto del grupo. Aunque participó en la primera fase y en el partidillo a tres cuartas partes de campo, finalmente se ha retirado del entrenamiento tras consultar con el fisioterapeuta y los servicios médicos por problemas físicos. Habrá que esperar para ver cómo evoluciona en las próximas fechas.
En el lado opuesto, la enfermería también ha ofrecido motivos para el optimismo. Jan Encuentra y Jota, que trabajaban al margen, han avanzado significativamente en sus procesos de recuperación, realizando carrera continua e incluso empezando a "tocar balón". La ilusión de ambos es estar a disposición del míster cuanto antes y ese momento se va acercando.