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El catedrático Eduardo Sánchez Fernández desgrana 'Hebras de sílabas', el nuevo poemario de José Luis Puerto
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Análisis literario

El catedrático Eduardo Sánchez Fernández desgrana 'Hebras de sílabas', el nuevo poemario de José Luis Puerto

Publicado 24/02/2026 16:35

El catedrático jubilado Eduardo Sánchez Fernández realiza un análisis profundo de 'Hebras de sílabas', la nueva obra de José Luis Puerto, destacando su invitación a la meditación a través de una palabra sobria y sencilla.

El catedrático jubilado Eduardo Sánchez Fernández ha realizado un detallado análisis de la última obra del poeta José Luis Puerto, titulada 'Hebras de sílabas'. Según explica el experto, este nuevo poemario se presenta como una invitación directa a la meditación sobre el propio ser y el modo de estar en el mundo, alejándose de hermetismos para abrazar una palabra "sobria, sencilla, limpia y clara".

La estructura de la obra se divide en cinco secciones. Las cuatro primeras están encabezadas por imágenes del libro Arte subtilissima por el cual se enseña a escrevir perfectamente (1533), del calígrafo Juan de Icíar, mientras que la quinta sección se ilustra con una imagen del Arte nueva de escribir (1615), de Pedro Díaz Morante. A través de poemas mayoritariamente breves, Puerto colma sus versos de referencias a la naturaleza y a la vida cotidiana.

Influencias y pensamiento humanista

Sánchez Fernández destaca que la poesía de Puerto no surge del vacío, sino de una vida de formación intelectual y observación atenta. El poeta albercano, nacido en 1953, muestra en su obra la influencia del existencialismo humanista y la antropología cristiana. El análisis vincula su pensamiento con autores como Soren Kierkegaard, Gabriel Marcel, Martin Buber o Miguel de Unamuno, compartiendo valores como la libertad, la lealtad y la fraternidad.

En 'Hebras de sílabas', se distingue claramente la diferencia entre "ser" y "tener". El autor propone una mirada amable hacia situaciones diarias, como una sala de espera o la caída de las hojas en otoño, enseñando a contemplar la belleza de lo cotidiano. Frente a la acumulación material, el poemario recuerda que "lo que sobra no resta, aligera la carga si prescindimos de lo innecesario".

Un programa de vida

El análisis subraya que el libro funciona casi como un programa de vida, donde cada poema invita al autoexamen. Palabras clave como luz, misterio, don, gratitud y fraternidad se repiten para construir un concepto de vida humana plena. Sánchez Fernández compara la obra con una guía personal para apreciar la hermosura del mundo y transitar hacia el sosiego.

El poemario también aborda la inevitabilidad de la muerte y el misterio del origen, proponiendo como salida la entrega a los demás. "Solo podemos ofrecernos al mundo, a los demás, para dotarnos de sentido", escribe Puerto. Asimismo, la obra contiene una mirada retrospectiva y nostálgica hacia la conexión íntima que los antepasados mantenían con el universo, exaltando la sencillez y la bondad frente al egoísmo y el poder.

Para concluir, Eduardo Sánchez Fernández recomienda la lectura detenida de este poemario, describiéndolo como una herramienta "para acceder a la conciencia, para llegar al corazón e iluminar nuestro existir precario".