En España, más que votar a favor de un partido se vota en contra del otro. Lo ejemplifican, un día sí y otro también, tanto el Partido Popular como el PSOE. El primero poniendo el énfasis no en un programa constructivo sino en el afán de derribar a Pedro Sánchez. El segundo tampoco propone otra cosa que impedir que llegue al poder la derecha y la extrema derecha.
O sea, que aquí votamos en negativo, con la pobreza argumental y de contenidos que eso supone en la acción política. Cabe advertir, además, que eso es propio de nuestro país, donde hay una atonía de mensajes repetitivos que induce a no cambiar el voto de bando, pues no hay grandes modificaciones de mensajes que hagan oscilar el voto de una parte a otra del espectro político, como sí sucede en otros países, en los que se producen espectaculares subidas y caídas de votos de una elección a otra al cambiar las propuestas electorales de los principales partidos.
Con este panorama, es comprensible la crítica creciente a nuestro sistema político, que no resulta ilusionante y que no habla en general de los problemas cotidianos de los ciudadanos y en cómo darles solución, sino que basa toda su propaganda en dicterios contra el contrario y en amplificar la incapacidad de gobernar de sus líderes. llámense Pedro Sánchez o Alberto Núñez Feijóo.
En medio de tanto negativismo y tanta falta de propuestas resulta llamativa la contundencia con la que Vox proclama sus recetas políticas y, se esté de acuerdo con alguna de ellas o se rechacen todas con fervor, es obvio que las campañas de la derecha radical son propositivas, por simples o irrealizables que sean sus propuestas. Por esa claridad de ideas, por esa sencillez de sus planteamientos, no resulta ilógico el crecimiento demoscópico del partido de Santiago Abascal., mientras PSOE y PP muestran un estancamiento en sus resultados.
Así que se evidencia cierto agotamiento en el electorado ante tanto mensaje en negativo y se buscan alternativas que ilusionen y supongan un cambio de nuestra vida a mejor.
La empresa Diario de Salamanca S.L, No nos hacemos responsables de ninguna de las informaciones, opiniones y conceptos que se emitan o publiquen, por los columnistas que en su sección de opinión realizan su intervención, así como de la imagen que los mismos envían.
Serán única y exclusivamente responsable el columnista que haga uso de nuestros servicios y enlaces.
La publicación por SALAMANCARTVALDIA de los artículos de opinión no implica la existencia de relación alguna entre nuestra empresa y columnista, como tampoco la aceptación y aprobación por nuestra parte de los contenidos, siendo su el interviniente el único responsable de los mismos.
En este sentido, si tiene conocimiento efectivo de la ilicitud de las opiniones o imágenes utilizadas por alguno de ellos, agradeceremos que nos lo comunique inmediatamente para que procedamos a deshabilitar el enlace de acceso a la misma.