A nivel autonómico, Castilla y León registra más de 5.700 residentes, mientras que España se consolida como país de acogida con más de 338.000 personas
Se cumplen cuatro años desde que el conflicto bélico transformara la demografía y la realidad social de Europa con la guerra de Ucrania y Rusia. Mientras el calendario marca el aniversario del inicio de la invasión, la provincia se prepara para recordar otra fecha significativa: el próximo 11 de marzo se cumplirán cuatro años de la llegada de los primeros refugiados ucranianos a Salamanca. A día de hoy, la comunidad ucraniana se ha estabilizado en la provincia con casi un millar de residentes con autorización en vigor.
El conflicto, que comenzó a finales de febrero de 2022, provocó un éxodo masivo que tuvo una respuesta inmediata en España y, concretamente, en Castilla y León. Cuatro años después, los datos oficiales reflejan cómo la acogida de emergencia se ha transformado en una residencia estable para miles de familias que han tenido que reconstruir sus vidas lejos de su hogar.
Según los registros más recientes, la presencia de ciudadanos ucranianos en España ha experimentado un aumento muy importante respecto a la situación previa a la guerra, consolidándose como una de las comunidades desplazadas más numerosas en el territorio nacional.
Los datos del Observatorio Permanente de la Inmigración (OPI), dependiente del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, ofrecen una radiografía precisa de la situación actual. A finales de 2025, Castilla y León registraba un total de 5.738 personas de nacionalidad ucraniana con residencia legal en la comunidad autónoma.
En lo que respecta a la provincia charra, las cifras muestran una población consolidada. Según los datos del OPI actualizados hasta junio de 2025, en Salamanca residían entre 888 y 892 personas de origen ucraniano con autorización de residencia en vigor. Es importante matizar que estas estadísticas oficiales reflejan exclusivamente a quienes poseen documentación y permisos reglados en las fechas señaladas.
A nivel nacional, las cifras evidencian el papel de España como país de acogida preferente. A fecha de 31 de diciembre de 2025, en todo el territorio español había 338.576 personas de nacionalidad ucraniana con documentación de residencia en vigor. Este dato engloba tanto a los beneficiarios de protección temporal como a aquellos con otros tipos de permisos.
La evolución de estas cifras ha sido constante desde el estallido del conflicto:
La mayoría de los residentes actuales obtuvieron su permiso a raíz del proceso de protección activado por la Unión Europea tras la invasión de febrero de 2022, lo que supuso un cambio drástico respecto a las cifras de población ucraniana anteriores a la guerra.
La situación en Salamanca y España se enmarca en una crisis humanitaria de dimensiones continentales. Según los últimos datos difundidos por el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), correspondientes a diciembre de 2025, la guerra ha obligado a más de 5,8 millones de refugiados a salir de Ucrania para buscar protección internacional.
De esta cifra global, la inmensa mayoría ha permanecido en el continente: 5,3 millones de refugiados se encuentran distribuidos en diferentes estados europeos, siendo España uno de los países que mayor volumen de acogida asumió desde las primeras fases del conflicto.