Los comerciantes critican la demora en el desmontaje y la limpieza del ágora mirobrigense
La Plaza Mayor de Ciudad Rodrigo encara estos días el retorno a su fisonomía habitual tras la celebración del Carnaval, aunque este año el proceso se ha visto alterado por contratiempos logísticos y meteorológicos que han prolongado los trabajos más allá de los plazos acostumbrados.
Tradicionalmente, el desmontaje del coso taurino efímero concluye el viernes posterior al Miércoles de Ceniza. Sin embargo, en esta ocasión las labores se han extendido durante la presente semana, generando incomodidad entre los comerciantes del recinto, quienes denuncian la dilación en las tareas de retirada de barreras, limpieza del pavimento y restitución del espacio público.
El concejal de Obras, Ramón Sastre, ha explicado que el retraso responde, en primer término, a las exigencias del sistema de almacenaje de la madera utilizada en el cerramiento. Las piezas deben trasladarse en jaulas específicas hasta la nave municipal, en lugar de depositarse en los antiguos toriles, en breve en proceso de transformación para su conversión en museo a lo largo de 2026.
A ello se ha sumado el impacto de las recientes lluvias, que han provocado la dilatación de la madera, dificultando su extracción manual de los anclajes. Esta circunstancia obligó a recurrir a un camión pluma para completar la retirada.
Otro factor determinante ha sido la disponibilidad limitada de maquinaria pesada. Uno de los camiones municipales se encuentra desplazado en Lisboa, donde participa en el montaje del estand institucional en la feria turística BTL, lo que ha dejado operativa únicamente una grúa para estas labores.
Desde el Ayuntamiento se sostiene que el retraso efectivo es de apenas un día, si bien los comerciantes subrayan que durante el fin de semana la plaza permaneció parcialmente en obras, con restricciones de tránsito y estacionamiento que han afectado a la actividad económica.
El Consistorio ha pedido comprensión a vecinos y profesionales, asegurando que en los próximos días el ágora quedará completamente despejada y restituida a su estado ordinario, recuperando así su habitual función como núcleo cívico y comercial de la ciudad.