El Ayuntamiento de Fuentes de Oñoro ha aprobado un presupuesto de 1,26 millones de euros para 2026, destinando el 31 % a inversiones en infraestructuras. Las cuentas mantienen la presión fiscal a la baja tras la reducción del IBI aplicada en el ejercicio anterior.
Las cuentas municipales destinan el 31 % del total a la mejora de infraestructuras y servicios públicos, manteniendo la presión fiscal a la baja tras la reducción del IBI aplicada el año pasado
El Ayuntamiento de Fuentes de Oñoro ha dado luz verde a un presupuesto de 1.265.000 euros para el ejercicio 2026. Unas cuentas que consolidan el crecimiento económico del municipio fronterizo, que ha visto aumentar sus recursos disponibles de forma notable en el último trienio, pasando de los 700.000 euros a superar la barrera del 1,2 millones en la actualidad.
La aprobación de este presupuesto supone un hito para la localidad, fruto de la gestión del equipo de Gobierno liderado por la alcaldesa Laura Vicente (PP). El documento económico para el presente año se caracteriza por combinar un fuerte capítulo de inversiones con el mantenimiento de una política fiscal de impuestos bajos para los vecinos y atractiva para el emprendimiento.
Según ha señalado la regidora, se trata de unas cuentas "ambiciosas y realistas". Vicente ha querido agradecer expresamente el apoyo institucional de la Junta de Castilla y León y de la Diputación de Salamanca, cuyas subvenciones han sido claves para alcanzar estas cifras, sumadas a la recaudación por impuestos directos e indirectos.
Uno de los pilares fundamentales de las cuentas de 2026 es el esfuerzo inversor. El Ayuntamiento destinará un 31 % del presupuesto total a la ejecución de obras y mejoras en infraestructuras municipales. Entre las actuaciones previstas destacan:
El crecimiento presupuestario se produce en un contexto de alivio fiscal para los oñorenses. Cabe recordar que en el ejercicio anterior, 2025, el Consistorio ya aplicó una reducción del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) hasta situarlo en el 0,59 %.
La estrategia municipal pasa por mantener una fiscalidad contenida que no solo beneficie a los residentes, sino que también resulte "muy atractiva para el emprendimiento" en la localidad, aprovechando su situación estratégica en la frontera hispano-lusa.