La jornada festiva incluyó un emotivo homenaje y el descubrimiento de una placa en agradecimiento a quienes colaboraron en la extinción del incendio de agosto de 2025. Los vecinos disfrutaron de un completo programa gastronómico con productos típicos y música
La localidad de Gejo de los Reyes, pedanía perteneciente al municipio de Villaseco de los Reyes, celebró ayer sábado, 21 de febrero, una nueva edición de su Matanza Tradicional. La jornada festiva destacó no solo por la recuperación de las costumbres gastronómicas, sino por registrar una afluencia de público histórica y por el emotivo homenaje rendido a quienes colaboraron en la extinción del incendio sufrido el pasado verano.
Según ha señalado a este periódico la segunda teniente de alcalde, Alexandra Mangas, la cita congregó a un total de 135 personas, convirtiéndose en "el año que más gente ha habido" en la historia reciente de esta celebración. El ambiente festivo se prolongó más allá de las actividades tradicionales, ya que, tras finalizar el programa de actos previsto, los asistentes disfrutaron de la actuación de un DJ para todos los públicos.
Uno de los momentos más significativos del día fue el descubrimiento de una placa conmemorativa. Este gesto sirvió para expresar el agradecimiento de los vecinos de Gejo de los Reyes "a todas las personas que nos ayudaron y apoyaron durante el incendio que jamás olvidaremos", ocurrido el 15 de agosto de 2025. Durante el acto, se dedicaron palabras de gratitud a los colaboradores: "a los que damos las gracias, gracias y mil veces gracias". En la placa descubierta reza textualmente: "En agradecimiento a todas las personas que nos ayudaron y apoyaron durante el incendio que jamás olvidaremos. 15/08/2025 (Siempre estaremos agradecidos)".
En cuanto al programa matancero, organizado por los Vecinos de Gejo de los Reyes con la colaboración del Ayuntamiento de Villaseco, las actividades comenzaron a las 10:00 horas. Para "calentar motores", se ofrecieron perronillas y aguardiente mientras se realizaban las operaciones con el cerdo, ya sacrificado según la normativa, procediendo a su chamuscado con escoba y posterior despiece.
La gastronomía fue el hilo conductor de la jornada. A las 11:30 horas tuvo lugar el almuerzo, compuesto por huevos fritos, longaniza y farinato. Posteriormente, se llevó a cabo la selección de tipos de carne, el picado y el adobo para el embutido. La comida principal se sirvió a las 15:00 horas, con un menú contundente a base de hígado encebollado, patatas "meneás" con torreznos, filetes de lomo a la parrilla y fruta.
Por la tarde, a las 17:00 horas, los vecinos volvieron al trabajo para la elaboración de morcillas, chorizos y salchichones, dejando el resto de piezas en adobo. La jornada culinaria concluyó a las 21:00 horas con una cena de sopas de ajo, chichas y morcilla de la propia matanza, poniendo el broche final con un chocolate con pan frito. Para rematar con música Dj.