La Diputación de Salamanca ha resuelto la convocatoria del Plan Previn 2025, destinando cuatro millones de euros para mejorar la prevención y extinción de incendios en 314 municipios de la provincia. Las ayudas subvencionan el 80% del coste de equipamiento como hidrantes o autobombas para reforzar la seguridad en el ámbito rural.
Un total de 314 municipios de la provincia se beneficiarán de las ayudas del Plan de Prevención y Extinción de Incendios (Previn 2025), impulsado por la Diputación de Salamanca. La institución provincial ha resuelto la convocatoria de esta iniciativa, que cuenta con una dotación presupuestaria de cuatro millones de euros aportados íntegramente por la administración salmantina para mejorar la seguridad en las localidades con menos de 20.000 habitantes.
El proceso de selección ha contado con una alta participación, ya que 330 ayuntamientos presentaron su solicitud para optar a estas subvenciones. Finalmente, han sido admitidas 314 propuestas, mientras que 12 han quedado en reserva. El objetivo fundamental es mejorar el equipamiento de protección civil y la capacidad de respuesta ante emergencias en el ámbito rural.
El modelo de financiación establecido permite a los ayuntamientos cubrir hasta el 80 por ciento del coste total de la adquisición, reparación o sustitución de los equipamientos. El 20 por ciento restante será aportado por los consistorios beneficiarios, una medida diseñada para garantizar la eficacia y el compromiso con el plan.
La distribución de los fondos varía en función de las características y el nivel de riesgo de cada localidad:
El programa Previn 2025 está diseñado para dotar a los ayuntamientos de material esencial que permita realizar una primera intervención en los cascos urbanos. La gama de elementos que pueden adquirirse o renovarse con estas ayudas es amplia e incluye:
La finalidad principal de este plan es reforzar la capacidad de respuesta de los municipios ante situaciones de emergencia y en la lucha contra incendios. Con esta inversión, la Diputación busca garantizar que las localidades puedan actuar de forma rápida hasta la llegada de los servicios de emergencia profesionales.