UPA Salamanca insta a la Junta de Castilla y León a eliminar la obligatoriedad de sembrar remolacha en la campaña actual debido a las inundaciones. Advierten que el exceso de agua impide cosechar el maíz pendiente y preparar la tierra, lo que provocaría pérdidas económicas.
La organización profesional agraria UPA Salamanca ha solicitado formalmente a la Junta de Castilla y León que apruebe la exoneración de la obligatoriedad de la siembra de remolacha para los agricultores de la provincia en la campaña 2025-2026. Esta petición se produce tras la publicación por parte de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de la declaración de la campaña como "excepcional" debido a los fenómenos meteorológicos extremos.
Desde UPA Salamanca argumentan que las incesantes lluvias registradas han provocado una situación crítica en el campo. Según los datos aportados por la organización, entre el 25 y el 30% de los campos de maíz se encuentran aún sin cosechar, una cifra que en algunas comarcas supera el 50% de la superficie. Muchas de estas parcelas están anegadas por la crecida de ríos, arroyos o regatos, lo que hace imposible el acceso de la maquinaria para recolectar el grano y preparar el terreno.
Esta situación meteorológica impide cumplir con los compromisos agroambientales que establecen la rotación de cultivos, ya sea mediante la siembra de leguminosas o de remolacha tras el maíz. "Antes de poder hacer nada, se tiene que evacuar el agua, secar el campo y poder acceder con las cosechadoras", explican desde la organización, advirtiendo que este proceso tardará mucho tiempo.
En lo referente a las leguminosas, UPA señala que su siembra ya no es viable sin afectar a la rotación normal, puesto que cultivos como vezas o guisantes no llegarían al ciclo requerido si se plantan en abril, obligando al agricultor a "gastar dinero en balde". El incumplimiento de esta práctica conlleva, de facto, no cobrar la ayuda agroambiental correspondiente.
Respecto a la remolacha, la organización recuerda que la fecha óptima de siembra en la zona para obtener buenas producciones es el mes de marzo. Debido al estado de los terrenos, este año será imposible cumplir con ese calendario en muchos casos. "Bien sabido es que siembras muy tardías llevan a producciones muy inferiores", subraya el comunicado firmado por el secretario general de UPA Salamanca, Carlos José Sánchez Rodríguez, quien alerta de que realizar el cultivo fuera de fecha supondría obligar a los profesionales a "sembrar a pérdidas" debido a los altos costes de producción.
Por todo ello, y apelando a la coherencia tras el reconocimiento oficial de la excepcionalidad climática, UPA reclama que no se considere incumplido el compromiso agroambiental de aquellos agricultores que, por causas de fuerza mayor, no puedan realizar la siembra de remolacha, evitando así penalizaciones económicas en un momento en el que "el campo no está sobrado de rentabilidad".