El proyecto, que da continuidad a las mejoras en la zona, contempla la sustitución de más de 1.800 metros de tuberías y la instalación de tecnología LED para mejorar la eficiencia energética
El Ayuntamiento de Salamanca ha puesto en marcha el proceso de adjudicación de las obras que completarán la transformación del barrio La Vega. Esta nueva fase cuenta con un presupuesto de licitación de 2.309.384,68 euros y responde a las demandas vecinales tras un proceso de diálogo con sus representantes.
La intervención dará continuidad a los trabajos ya ejecutados en las calles Palos de la Frontera, Navegantes, Descubridores, Barco y Felipe II, extendiendo la modernización de los servicios públicos a una parte significativa de este distrito trastormesino. El objetivo principal es mejorar la calidad de vida de los residentes mediante la renovación de infraestructuras básicas y la creación de entornos más amables.
Uno de los ejes centrales del proyecto es la mejora de la movilidad peatonal. En las seis calles afectadas (Carabelas, Doce de Octubre, Dos de Mayo, Gravina, Churruca y Virgen de Guadalupe) se implantará una plataforma única. Este diseño contará con un carril central diferenciado en adoquín que garantizará el tránsito necesario de los vehículos de los residentes, eliminando barreras arquitectónicas.
Además, la reordenación urbanística incluye la construcción de una nueva glorieta entre las calles Churruca y Doce de Octubre. Esta infraestructura dispondrá de una isleta central ajardinada y permitirá generar espacios más accesibles en las intersecciones de las vías.
El proyecto mantiene la identidad del barrio conservando sus tradicionales zonas de parterres. Se sustituirán los bordillos actuales por modelos jardineros biselados y se crearán nuevos alcorques. Siguiendo la Estrategia de Infraestructura Verde, Savia, se reforzarán las plantaciones arbustivas existentes con especies de bajo consumo hídrico para potenciar la biodiversidad y facilitar el mantenimiento mediante una nueva red de riego automático.
Las zonas comunes de intersección entre calles se transformarán en espacios de convivencia. El plan incluye la instalación de:
La obra civil aprovechará el levantamiento de las calles para modernizar completamente las infraestructuras subterráneas. Se renovarán un total de 1.814 metros de la red de abastecimiento de agua, implementando un sistema mallado con válvulas en todas las derivaciones, así como la totalidad de la red de saneamiento y las acometidas domiciliarias.
En cuanto a la iluminación, se sustituirán tanto las redes eléctricas como 77 puntos de luz, que pasarán a utilizar tecnología LED. Esta medida busca aumentar la eficiencia energética y reducir el consumo eléctrico del alumbrado público.
Finalmente, se ejecutarán canalizaciones subterráneas para las redes de energía eléctrica y telecomunicaciones. Esta actuación permitirá eliminar progresivamente el cableado de las fachadas y evitará la necesidad de abrir zanjas en el futuro si las compañías suministradoras deciden modernizar sus instalaciones.