Lunes, 16 de febrero de 2026
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"En los barrios antes todos los vecinos se conocían, había una cercanía y una solidaridad que se han perdido"
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Regina Moreiro, presidenta de FEVESA

"En los barrios antes todos los vecinos se conocían, había una cercanía y una solidaridad que se han perdido"

Actualizado 01/02/2026 18:08

La Federación de Asociaciones de Vecinos de Salamanca celebrará su próxima asamblea en abril y se propondrá volver al sistema de elección por candidaturas cerradas para fortalecer la junta directiva.

La presidenta de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Salamanca (Fevesa), Regina Moreiro, afronta la recta final de su mandato con la vista puesta en la próxima asamblea general, prevista para el mes de abril. En un momento de transformación para el movimiento vecinal, hace balance de la situación actual de los barrios, la relación con el Ayuntamiento y los retos de futuro, marcados por la necesidad de relevo generacional y la recuperación del tejido social.

Además, destaca la importancia de adaptar la estructura de la federación para garantizar su operatividad y lamenta la pérdida de la "vida de pueblo" que caracterizaba a los barrios salmantinos hace décadas. A pesar de las dificultades, se muestra optimista gracias al éxito de iniciativas recientes de participación ciudadana.

Renovación y estructura de la Federación

Está a punto de finalizar su mandato al frente de Fevesa. ¿Hasta qué fecha permanecerá en el cargo y cuándo se prevé el relevo?

Estaré hasta que se celebre la nueva asamblea de Fevesa. Este año toca renovación de toda la junta directiva. Normalmente solemos hacer la asamblea en el mes de marzo, pero este año el calendario es complicado por la coincidencia con la Semana Santa y las elecciones. El último domingo disponible coincidía con el Domingo de Ramos, lo cual era imposible. Por tanto, las asociaciones federadas acordamos que se celebrará en abril.

Tiene intención de proponer un cambio en el sistema de elección de la directiva. ¿En qué consiste esa propuesta?

Sí, he propuesto en la última reunión volver a los inicios de Fevesa. Hasta ahora, funcionábamos por asociaciones; es decir, como hubo un momento en el que nadie presentaba una candidatura cerrada, llegamos al acuerdo de que cada asociación aportaba una persona para completar la junta directiva. Luego, de cara a las instituciones, rotábamos la presidencia cada dos años.

¿Y cuál es el objetivo de cambiar ese modelo rotatorio?

Mi propuesta es que se presenten candidaturas completas, con un equipo concreto y un presidente, y que se vote el día de la asamblea. El sistema actual se adoptó porque no salía gente y al final acabábamos siendo los mismos de siempre, repartiéndonos la responsabilidad entre las dos o tres personas que podíamos movernos más o estábamos jubiladas. Pero eso genera mucho desgaste. Al ser un trabajo voluntario y altruista, si surgen problemas o presiones, es fácil que la gente decida marcharse, como ya ha ocurrido. Necesitamos equipos comprometidos.

El reto del relevo generacional

¿Sigue siendo el movimiento vecinal algo exclusivo de las personas mayores o se nota ya una implicación de gente joven?

La implicación de los jóvenes es la excepción, no lo habitual. Es cierto que hay casos puntuales, como en la asociación de Puente Ladrillo o en Prodesi, donde hay gente algo más joven, algún chico que ha pasado de las asociaciones juveniles a las de vecinos, pero por norma general, como ocurre en mi barrio, en el Barrio Blanco, somos gente mayor. Necesitamos gente joven, no para dejarles solos, sino para ir abriéndoles camino, enseñarles y que aporten sus ideas. Todo el peso no puede recaer en cuatro personas mayores.

¿Cómo ha evolucionado la vida en los barrios respecto a hace unas décadas?

En cuanto a infraestructuras estamos mejor que entonces, aunque sigue habiendo necesidades de mejora en calles y accesibilidad. Sin embargo, en servicios y en convivencia hemos perdido. Antes, los barrios eran como pueblos dentro de la ciudad; todos los vecinos se conocían, había una cercanía y una solidaridad que se ha perdido. Ahora la gente es más independiente, se encierra más en su casa y cuesta más movilizarla para charlas o asambleas, aunque sí responden bien a las fiestas y actividades lúdicas.

"En los barrios antes todos los vecinos se conocían, había una cercanía y una solidaridad que se han perdido" | Imagen 1

Relación con el Ayuntamiento y reivindicaciones

¿El Ayuntamiento de Salamanca responde cuando Fevesa solicita ayuda o plantea problemas?

La verdad es que antes costaba más, pero ahora tenemos bastante buena sintonía con el Ayuntamiento. Se nos tiene más en cuenta. Tenemos un convenio que nos permite tener personal técnico y nos escuchan. Por ejemplo, en mi barrio, tras años insistiendo, se consiguió el proyecto de la Avenida de Salamanca para derribar las naves y urbanizar la zona. Se van consiguiendo cosas a fuerza de insistir, aunque quedan pendientes temas como la accesibilidad en ciertas calles con escaleras.

Uno de los proyectos recientes es el nuevo pabellón de Pizarrales. ¿Cómo valoran esta infraestructura?

Tal y como lo han presentado, soy escéptica. Se van a gastar mucho dinero, pero me temo que acabará gestionado por una empresa privada, como ocurre con el Multiusos o las piscinas, y no será un espacio del que los vecinos puedan disponer libremente. Los barrios necesitan espacios donde los niños puedan ir a jugar o hacer deporte sin tantas trabas burocráticas o costes. La experiencia con las concesionarias, como en las piscinas, es que a veces el mantenimiento deja que desear y la administración no siempre exige el cumplimiento estricto de los contratos.

Futuro y convivencia

Para terminar, ¿qué mensaje positivo podemos trasladar sobre el futuro del movimiento vecinal?

Tengo la esperanza de que la gente reaccione. Fevesa sigue ahí, muy viva, a pesar de que algunos auguraban su fin. Estamos muy ilusionados con nuevos proyectos, como el plan 'Construyendo Futuro Vecinal' de la Junta que nos ha permitido contratar a dos trabajadoras más para labores de atención social y apoyo sociolaboral, dirigiendo sus esfuerzos a aquellos vecinos y vecinas que encuentran mayores dificultades para acceder a los recursos públicos convencionales.

Además, iniciativas como el "book crossing" o la celebración del Día del Vecino en la Plaza Trujillo han sido un éxito rotundo, desbordando nuestras expectativas de asistencia. Cuando ofreces actividades que unen, como juegos tradicionales o música, la gente responde y disfruta. Eso nos motiva a seguir luchando.