La pieza, que une ciencia y arte, se incorpora a la exposición de los centenarios y formará parte del Museo Carmus.
La Basílica de la Anunciación de Alba de Tormes ha acogido este domingo la presentación de una obra artística singular que promete cambiar la iconografía tradicional del místico abulense. Ante un templo repleto de fieles, se ha descubierto el nuevo busto policromado que ofrece la visión más fidedigna y humana de San Juan de la Cruz hasta la fecha.
La pieza, que destaca por su hiperrealismo, pasa a formar parte de la exposición "San Juan de la Cruz: Esperanza de Alto Vuelo". El proyecto combina la precisión científica de estudios antropométricos con la sensibilidad artística del imaginero Alejandro López, quien ha sido el encargado de dar vida y color a la reconstrucción fisonómica.
El acto ha contado con la participación del prior de los Carmelitas Descalzos y comisario de la muestra, Miguel Ángel González; la alcaldesa de la villa ducal, Concepción Miguélez; y el propio artista, quienes han detallado el proceso creativo y el significado espiritual de esta nueva representación.
La base física del busto no es fruto de la imaginación, sino del rigor científico. El rostro se fundamenta en una reconstrucción fisonómica obtenida mediante estudios forenses realizados al sepulcro del Santo en Segovia entre los años 1992 y 1993, tras la celebración del IV centenario de su muerte.
Sin embargo, donde la ciencia alcanza su límite, comienza el arte. El imaginero malagueño Alejandro López, afincado en Sevilla, ha aplicado su técnica de "naturalismo sensible" para dotar a la obra de una cercanía humana que trasciende el dato frío.
"Mi intervención es una colaboración en el tiempo, 34 años después de que el italiano Benedetucci obtuviese la fisonomía de San Juan de la Cruz con lo que la ciencia en aquel momento pudo aportar", ha explicado el artista durante su intervención. López ha destacado que su labor ha consistido en "darle color y vida" para hacerlo más cercano a los devotos, matizando que "este es el busto que nos dice la ciencia que es lo más cercano al rostro de nuestro padre".
No obstante, el escultor ha querido recordar dónde reside la verdadera esencia del místico: "Si me permiten un exceso de sinceridad, les diré que quien quiera conocer el verdadero rostro y el retrato del Santo, que lean sus escritos, porque ahí es donde verdaderamente está San Juan de la Cruz".

No es la primera vez que Alejandro López deja su impronta en la villa ducal. El prior Miguel Ángel González ha recordado durante la presentación la escultura que el artista realizó en 2022, la cual preside la sala de la exposición de los centenarios mostrando al santo en actitud de escritor.
"Tenemos el privilegio de contar hoy con la presencia del gran imaginero Alejandro López, que ha realizado la policromía con una maestría excepcional", ha asegurado el prior, agradeciendo un trabajo que "hace cercana y humana la presencia de nuestro Santo".
La alcaldesa de Alba de Tormes, Concepción Miguélez, ha cerrado el acto agradeciendo en nombre de la villa esta aportación al patrimonio cultural y religioso local. "Es su palabra el mejor rostro que tenemos, pero también la imagen que has hecho como artista nos acerca a esa humanidad que tenía el santo", ha señalado la regidora, destacando la importancia de contar con representaciones que ayuden a la devoción: "A esta imagen le has dado mucho valor artístico, haciendo que sea más humana y nos llegue más de cerca".
Tras la presentación, los asistentes han podido acercarse al presbiterio para admirar los detalles de la policromía. El busto se ha incorporado de inmediato a la exposición de los centenarios ubicada en el convento de los Carmelitas Descalzos. Según ha confirmado la organización, está previsto que la pieza pase a formar parte de la colección permanente del museo Carmus, enriqueciendo así la oferta cultural y turística de la villa.
