La propuesta digital 'Level Up!' plantea a los jugadores retos cotidianos como el acceso a la vivienda o la economía doméstica para conectar con el público joven
La Subcomisión para la Familia y Defensa de la Vida de la Conferencia Episcopal Española (CEE) ha presentado este martes una iniciativa pionera en el ámbito eclesial: el lanzamiento de un videojuego para "mostrar la belleza del matrimonio cristiano". El proyecto, titulado 'Level Up! El juego de dos', ha sido ideado conceptualmente por un grupo de alumnas de publicidad de la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA).
Esta propuesta digital, desarrollada técnicamente por el diseñador Federico Peinado y el estudio Artax Games, se enmarca dentro de la campaña 'Matrimonio es +'. Esta iniciativa, que la Iglesia celebra por quinto año consecutivo coincidiendo con la festividad de San Valentín el 14 de febrero, busca conectar con el público joven a través de nuevos lenguajes y formatos.
En el videojuego, que ya se encuentra disponible en la web oficial de la campaña, los jugadores controlan a los protagonistas, Fran y Elena. La mecánica del juego plantea una serie de desafíos que simulan las dificultades reales de la vida en pareja. A lo largo de seis niveles, los usuarios deben superar obstáculos como problemas económicos, dificultades de acceso a la vivienda o la aparición de exnovios. Para avanzar, los personajes pueden obtener "dones" simbólicos como la "modestia, generosidad, empatía, paciencia, autocontrol, integridad o responsabilidad".
Miguel Garrigós, director del secretariado de la subcomisión Episcopal de Familia y Defensa de la Vida, ha explicado durante la rueda de prensa en Madrid que el objetivo es proponer el matrimonio "como una vocación". Esta acción responde a una realidad estadística preocupante para la institución: las bodas por la Iglesia han experimentado un descenso del 6,08 %, pasando de 33.500 celebraciones en 2023 a 31.462 en 2024.
Garrigós ha calificado estos datos de "innegables" y ha señalado factores externos como la precariedad laboral y los problemas de vivienda como causas principales. "Las causas merecen una reflexión, porque hay jóvenes que a lo mejor sí quisieran dar este paso de formar familia o tener una pareja realmente estable y que por problemas de vivienda o de precariedad laboral, hay toda una serie de elementos que lo dificultan", ha advertido.
Asimismo, desde la CEE se ha querido restar presión sobre la celebración material del enlace. Garrigós ha indicado que "sería una pena" que las parejas renuncien a casarse por no poder costear "un banquete o una fiesta", poniendo en valor alternativas más austeras o comunitarias como las 'macrobodas' celebradas recientemente en San Sebastián de los Reyes.
Por su parte, Lia Jurado, miembro del equipo creativo, ha detallado la filosofía detrás de la propuesta ideada en la UPSA. El objetivo es plantear el amor como "una aventura" donde la pareja supera niveles de dificultad de manera conjunta. La estrategia evita un tono impositivo para que los jóvenes no se sientan "amenazados o atacados", optando por una vía lúdica: "La mejor manera es retarlos a jugar", ha concluido.