Frío recibimiento de la parroquia blanquinegra al que fuera su técnico, ahora en el Ourense, durante la temporada pasada
La afición de Unionistas ha llevado a cabo una acción simbólica de protesta en el regreso de un ex como Dani Llácer, que ha sido bastante frío y con algún pitido, a casa con el Ourense CF. La grada de animación ha detenido cualquier tipo de cántico y apoyo durante los dos primeros minutos del encuentro como muestra de disconformidad con los arbitrajes sufridos a lo largo de la temporada.
Durante esos dos minutos iniciales, los aficionados han permanecido en completo silencio mientras se ha exhibido una pancarta reivindicativa con el objetivo de reforzar el mensaje de protesta.