La propietaria, Mari Carmen, comunicó la noticia coincidiendo con el aniversario del negocio y se despidió de su clientela con un emotivo mensaje de agradecimiento.
El comercio local del centro de la capital del Tormes se prepara para despedir a otro de sus establecimientos veteranos. La tienda de regalos y decoración 'El Desván', situada en el número 36 de la calle Pozo Amarillo, ha anunciado que bajará la trapa definitivamente tras una trayectoria que abarca dos décadas y media.
La noticia se ha dado a conocer precisamente hoy, miércoles 4 de febrero, fecha en la que el negocio cumple exactamente 25 años de vida. A través de un comunicado difundido en sus redes sociales, la gerencia ha confirmado que el establecimiento permanecerá abierto para atender a los clientes "hasta el día del cierre", cuya fecha exacta aún no se ha precisado.
La andadura de este comercio comenzó hace exactamente 25 años en esta misma vía céntrica, aunque en una ubicación ligeramente distinta. Originalmente, la tienda abrió sus puertas en el número 35 de la calle, para trasladarse posteriormente al local actual, en el número 36, debido a cuestiones de "estética del edificio", según ha rememorado su propietaria.
Como detalle curioso de esta historia comercial, las letras del rótulo que hoy lucen en la fachada son las mismas que se desmontaron del primer local, acompañando al negocio durante toda su existencia. "Hoy hace 25 años que comenzamos esta bonita aventura", señaló Mari Carmen, responsable del negocio, recordando los inicios de una etapa que ahora llega a su fin.
Más allá del anuncio del cese de actividad, el mensaje transmitido por la propietaria se ha centrado en la gratitud hacia la clientela fiel que ha acompañado al comercio durante estos años. La respuesta de los salmantinos ante el anuncio ha sido notable, generando una ola de mensajes de apoyo.
"No dejaré de daros las gracias por vuestras muestras de afecto y cariño hacia mi persona", aseguró la dueña, quien reconoció sentirse abrumada por la reacción de los vecinos: "Me lo demostrabais cada día, pero jamás imaginé que fuera con esta dimensión".
En su despedida pública, Mari Carmen ha calificado a sus clientes como una "gran familia", admitiendo la dificultad emocional del momento. "Así que, como para no emocionarme y sentir tanta nostalgia por dejaros...", confesó en su comunicado, reiterando que "no hay suficientes adjetivos" para definir su agradecimiento.
La tienda continuará ofreciendo sus artículos de regalo y decoración en su ubicación habitual de Salamanca (C/ Pozo Amarillo, 36) hasta que se haga efectivo el cierre definitivo.