Los alumnos del centro educativo salmantino celebran una jornada cargada de simbolismo, en la que han construido su propia tabla periódica de valores con el objetivo de fomentar la convivencia
El Colegio Santísima Trinidad ha conmemorado este viernes el Día Escolar de la No Violencia y la Paz con una original propuesta educativa que ha involucrado a todos los niveles del centro. Bajo el lema 'La fórmula de la paz', la comunidad educativa ha transformado las aulas y el patio en un laboratorio de convivencia donde los elementos químicos han sido sustituidos por valores humanos fundamentales.
La actividad central para los alumnos de Educación Infantil y Primaria ha consistido en la creación de una 'Tabla Periódica Humana'. Inspirados por la música de Unai Quirós, los escolares han trabajado previamente en la identificación de los "elementos" necesarios para la armonía social. Durante el acto conjunto en el patio, cada curso ha representado un valor específico: desde la Alegría mostrada por los pequeños de 1 y 2 años, pasando por el Amor, la Amistad y el Perdón de Infantil, hasta conceptos como la Bondad, la Escucha, la Paciencia, el Humor, la Acogida y la Empatía trabajados en Primaria. Cada grupo ha aportado su pieza para visualizar cómo la combinación de todos estos factores es necesaria para el funcionamiento de la convivencia diaria.
Por su parte, los estudiantes de Secundaria, Bachillerato y Ciclos Formativos han enfocado la jornada desde una perspectiva basada en el mensaje 'La paz sea contigo', entendiendo la paz como una actitud activa de cercanía y esperanza más allá de la simple ausencia de conflictos bélicos. Los actos para estos niveles han incluido la lectura de un manifiesto redactado por los alumnos de 2º de Bachillerato, así como el tradicional reparto de claveles realizado por los estudiantes de 1º de Bachillerato como símbolo de compromiso con el prójimo.
La jornada, que ha reafirmado la identidad del centro como espacio educador en el encuentro, ha concluido con momentos de oración y música liderados por los alumnos de la ESO, cerrando así una mañana dedicada a la reflexión sobre la resolución pacífica de conflictos y la construcción de un entorno escolar basado en el respeto mutuo.