Los vehículos híbridos y eléctricos dominan el sector con casi el 80 % de la cuota de mercado frente al desplome del diésel y la gasolina.
El sector de la automoción en la provincia ha cerrado el ejercicio de 2025 con cifras que invitan a un moderado optimismo, consolidando una tendencia de recuperación apoyada fundamentalmente en el comprador particular y en la transformación tecnológica del parque móvil. Según el balance realizado por la Asociación de Empresarios Salmantinos de Automóviles y Talleres (AESAT), integrada en CEOE CEPYME Salamanca, el año ha concluido con un total de 3.116 turismos y todoterrenos matriculados, lo que representa un incremento del 8,65 % respecto a las cifras de 2024.
Los datos oficiales, elaborados por el Instituto de Estudios de Automoción (IEA) a partir de la información de la Dirección General de Tráfico (DGT), revelan que el crecimiento ha estado impulsado principalmente por el canal de particulares. Este segmento ha registrado 2.298 matriculaciones, experimentando una subida del 11,77 %. Por su parte, el canal de empresa ha mostrado un comportamiento positivo pero más contenido, con 817 unidades y un aumento del 2,13 %. El año finalizó con un mes de diciembre especialmente activo, que sumó 343 operaciones, un 9,94 % más que en el mismo periodo del año anterior.
Sin embargo, el dato más revelador del ejercicio 2025 es la transformación radical en el tipo de motorizaciones elegidas por los salmantinos. La hegemonía de los combustibles tradicionales ha dado paso a las nuevas tecnologías de forma contundente. Los vehículos que incluyen modelos híbridos, eléctricos y otras motorizaciones alternativas concentraron el 79,72 % de las matriculaciones en la provincia, sumando un total de 2.484 unidades.
Esta cifra contrasta con el desplome de las opciones tradicionales: los vehículos de gasolina sufrieron un descenso del 35,70 %, mientras que el diésel cayó un 53,68 %. Desde AESAT señalan que, aunque esta tendencia se alinea con los objetivos de transición energética, el crecimiento es desigual y depende en gran medida de las ayudas públicas y la infraestructura de recarga. "La demanda existe, pero necesita un acompañamiento real para que la transición sea viable tanto para las empresas como para los consumidores", apuntan desde la asociación.
A pesar de los buenos datos generales, el sector advierte de que el mercado sigue condicionado por los costes financieros y la incertidumbre económica. Esto ha provocado que muchos compradores continúen optando por el mercado de vehículos de ocasión ante el precio de los coches nuevos, una situación que, según los empresarios, contribuye al envejecimiento del parque móvil con las consiguientes implicaciones para la seguridad vial y el medio ambiente.
De cara a este 2026, la patronal del sector afronta el nuevo año con prudencia. Desde AESAT insisten en la necesidad de generar confianza y evitar cambios normativos bruscos. "El sector de la automoción ha demostrado capacidad de adaptación en un entorno complejo", concluyen, reclamando políticas de movilidad claras y continuidad en los programas de apoyo a la renovación para consolidar la recuperación iniciada.