El Ayuntamiento de Salamanca, en colaboración con la USAL y la UPSA, destina 1,2 millones de euros a este programa, que busca retener el talento joven en la ciudad.
El Ayuntamiento de Salamanca, la Universidad de Salamanca (USAL) y la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA) han formalizado esta mañana una alianza estratégica para combatir la fuga de cerebros en la provincia. Las tres instituciones han presentado un nuevo programa de retención de talento dotado con una inversión municipal de 1,2 millones de euros, cuyo objetivo es facilitar la contratación de veinte jóvenes con expedientes académicos brillantes en empresas salmantinas durante un periodo de dos años.
La iniciativa ha sido detallada este viernes, 16 de enero, por el alcalde de la ciudad, Carlos García Carbayo; el rector de la USAL, Juan Manuel Corchado; y la vicerrectora de Comunidad Universitaria y Estudiantes de la UPSA, María Hinojal Benavente. El proyecto se gestionará a través de la Fundación Salamanca Ciudad de Cultura y Saberes y busca tender un puente efectivo entre el mundo académico y el mercado laboral local.
El núcleo del programa consiste en una inyección económica directa a las empresas que contraten a los seleccionados. El Consistorio aportará una ayuda máxima de 30.000 euros anuales por candidato para sufragar los costes salariales y las cuotas de la Seguridad Social. En total, se ofertarán diez plazas para titulados de la USAL y otras diez para egresados de la UPSA.
"Nuestro objetivo es ayudar a los jóvenes a que puedan cumplir sus sueños en nuestra ciudad, ofreciéndoles un trabajo remunerado que les permita sumar experiencia laboral a sus estudios universitarios", ha destacado García Carbayo, quien ha insistido en la prioridad de ofrecer oportunidades para desarrollar proyectos de vida en Salamanca.
En el caso de la institución pública, el programa tiene un marcado carácter investigador. Está dirigido a estudiantes de Máster y Doctorado que se hayan graduado con expedientes excelentes. Los seleccionados no solo trabajarán en empresas, sino que se integrarán en programas de doctorado y grupos de investigación, participando en proyectos de transferencia en la propia universidad o en centros mixtos USAL-CSIC.
Para mantener la ayuda de 30.000 euros durante el segundo año, se establece un requisito de excelencia: el candidato deberá acreditar que ha solicitado contratos predoctorales competitivos (industriales, europeos, nacionales o regionales). El rector, Juan Manuel Corchado, ha subrayado que esta fórmula permite a los graduados más brillantes "incorporarse al sistema de investigación, transferencia y desarrollo de Salamanca" mientras completan su formación doctoral.
Por su parte, la convocatoria para la Universidad Pontificia se centra en titulados de los cursos académicos 2023-2024 y 2024-2025 con expedientes destacados. Las áreas de conocimiento seleccionadas para estos contratos a jornada completa son:
La vicerrectora María Hinojal Benavente ha calificado el programa como "una inversión en futuro", destacando que el compromiso de la UPSA va más allá de las aulas para "contribuir activamente al progreso social y económico de Salamanca".
Este nuevo impulso se suma a las políticas de gestión del talento que el Ayuntamiento de Salamanca ha desplegado en los últimos años. Según datos municipales, los programas de atracción ya han permitido la incorporación de seis investigadores de primer nivel a centros de la ciudad, con una séptima incorporación prevista para las próximas semanas.
Asimismo, el Consistorio mantiene activas iniciativas para etapas educativas anteriores, como el programa de contacto con la investigación para alumnos de Bachillerato, por el que han pasado más de un centenar de estudiantes desde el curso 2016/2017, y las becas para alumnos de Formación Profesional, que han beneficiado a sesenta alumnos desde 2019.