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Problemática de la trashumancia
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DELO GLOBAL A LO LOCAL

Problemática de la trashumancia

Actualizado 13/01/2026 14:43

La trashumancia no debe entenderse como una modalidad ganadera arcaica sino como un complejo sistema en el que intervienen múltiples factores: históricos, culturales, económicos, sociales y ecológicos.

Entendiendo el paisaje como un conjunto de interacciones entre el medio natural y el medio humano, la trashumancia ha funcionado históricamente como un agente modelador del paisaje sobre el que todavía actúa: las grandes dehesas y los pastos de montaña han dependido del manejo del territorio, básicamente extensivo.

Desde esta perspectiva la problemática debe abordarse bajo un enfoque integrador que incluya grandes bloques: el soporte físico (las vías pecuarias), el soporte humano (factor social) y el mercado (condicionantes económicos).

Las vías pecuarias (soporte físico)

Posiblemente su mayor problema viene generado directamente por su condición de Bien de Dominio Público, La tradicional falta de custodia de las vías pecuarias ha conducido a una situación que dista mucho de los antiguos conflictos ente agricultores y ganaderos por la utilización de unos cuantos palmos de tierra, evolucionando hacia situaciones más agresivas que afectan a enormes superficies, atentan-do, en ocasiones, a su continuidad y con un importante grado de irreversibilidad.

Cuando las agresiones provienen de las instituciones públicas, se les aplica eufemísticamente la denominación de "prevalencias" ocultando, en muchos casos, intrusiones de gran magnitud.

Las agresiones, por parte de particulares, consisten fundamentalmente en apropiaciones puntuales de superficie o usos indebidos de las vías pecuarias.

La mayoría de las actuaciones conducen irremediablemente a una disminución de los recursos pastables (imprescindibles aplicando la definición de vía pecuaria como pasto alargado), dificultades para el tránsito del rebaño y continuos peligros e incomodidades para pastores y animales.

Todos estos condicionantes son algunos de los factores fundamentales que dificultan los desplazamientos trashumantes. Los más frecuentes son:

  • Carreteras. Afecta a miles de kilómetros de cañadas, cordeles y veredas, ocupándolos directa-mente, ya sea por solapamientos o cruces. Hay que recordar que el asfalto es uno de los mayores enemigos del ganado.
  • Embalses. Su problema fundamental consiste en la interrupción de la continuidad de la cañada. La restitución de los trazados no siempre se realiza y, por lo general, se alarga demasiado en el tiempo.
  • ·Canteras, extracciones mineras. Son actuaciones muy agresivas, de duración muy variable. Dificultan el paso de los rebaños incrementando la peligrosidad. La restauración de las superficies afecta-das no suele realizarse.
  • ·Ferrocarril. Los trazados son antiguos e interfieren en menor medida con el entramado cañariego. Los cruces se resuelven, en el mejor de los casos, con pasos inferiores que resultan insuficientes, mientras que los solapamientos carecen de barreras físicas. La falta de visibilidad, la irregularidad de los horarios y la dificultad en el manejo de los rebaños hacen peligrosa e incómoda cualquier interacción con las vías del ferrocarril.
  • ·Vertederos /escombreras. Además de problemas de salubridad (humos, olores, materia en descomposición, roedores, etc.) y de ocupación directa de la vía pecuaria, el ganado puede sufrir directamente las consecuencias: cortes (cristales, metales), dificultad de paso e incluso problemas digestivos de diferente gravedad por ingestión de plásticos y otras materias habituales en los vertederos. En las proximidades de poblaciones y carreteras se acumulan toneladas de escombros y basuras que son vertidas por los particulares.
  • ·Edificaciones. Suponen la ocupación directa sobre la superficie del cordel, dificultando el paso e incluso cerrando la continuidad. Son frecuentes las gasolineras, cementerios, aparcamientos, depuradoras, etc.
  • Áreas recreativas e instalaciones deportivas. Abundan en las zonas urbanas y periurbanas y su incomodidad depende del volumen de las instalaciones.
  • Tendidos aéreos, conducciones subterráneas. La ubicación de los apoyos tiende a realizarse arbitrariamente ocupando toda la superficie del cordel. Las conducciones subterráneas producen un impacto temporal que puede resolverse de forma natural. Aparecen caminos de acceso y servicio que alteran la superficie pastable, pero en contrapartida se establecen franjas de protección que aseguran la permanencia de las cañadas.
  • Presión agrícola. En ocasiones, la falta de uso ganadero unido al valor que llegan a adquirir los terrenos de cultivo, han impulsado a los agricultores a "arañar", siempre que han podido, algunos metros del cordel. De esta forma se han usurpado grandes superficies de terreno de vía pecuaria hasta el punto de impedir (o dificultar enormemente) el tránsito de los rebaños trashumantes en ambas meseras. En muchas ocasiones se instalan vallados acotando las superficies de las cañadas de forma transversal para el aprovechamiento del ganado local.
  • Concentración parcelaria. Afecta a territorios en los que predomina la utilización agrícola por lo que, generalmente, los usos ganaderos quedan en segundo plano. Se alteran los trazados, se reducen las anchuras, se incluyen caminos y las superficies sobrantes, sin utilidad en algún caso, no dan continuidad. La ventaja que resulta es el deslinde y amojonamiento de las vías pecuarias
  • Presión ganadera local. Las vías pecuarias cumplen una importante función en la ganadería local, tanto en los desplazamientos diarios como en la alimentación de los rebaños. En los viajes trashumantes esçmuy habitual encontrarse el pasto totalmente comido y viajar abriendo y cerrando las "porteras" que utilizan los ganaderos locales.
  • Tránsito de vehículos. En la actualidad las vías pecuarias cumplen una importante función de comunicación local y acceso a fincas para vehículos agrarios. Las tendencias actuales del turismo interior y el fuerte incremento de uso de vehículos todo terreno para ocio y deporte están incrementando de manera alarmante la pérdida del tapiz vegetal, acelerando los procesos erosivos en las vías pecuarias. La nueva Ley regula el uso de vehículos en las cañadas y es completada por las reglamentaciones autonómicas.
  • Turismo alternativo. Se plantea la disyuntiva entre el disfrute de un bien de dominio público frente a la conservación v uso tradicional. Cualquier propuesta en este sentido deberá respetar al aprovechamiento ganadero mediante restricciones de usos que puedan perjudicar el tránsito de rebaños. La argumentación de la conservación en función de la utilización no justifica el uso masivo de las vías pecuarias como lugar de esparcimiento, sin antes asentar expresamente unas pautas de comportamiento que lo permitan
  • Paso por poblaciones. Fundamental-mente las poblaciones de mayor tamaño han experimentado grandes crecimientos. Esta expansión hace que el tránsito de los rebaños resulte imposible o cuando menos dificultoso.

Imagen Santiago Bayon Vera

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