UPA Castilla y León muestra su rechazo frontal al tratado comercial entre la UE y Mercosur, y exige a los eurodiputados españoles votar contra el acuerdo.
La organización profesional agraria UPA Castilla y León ha manifestado su posición "radicalmente en contra" del acuerdo comercial alcanzado entre la Unión Europea y los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay). Ante la inminente rúbrica del tratado, la entidad ha lanzado una exigencia directa a los eurodiputados españoles para que voten en contra de la decisión adoptada por el Consejo Europeo.
Según ha detallado la organización, la Unión Europea y Mercosur han fijado la fecha para la firma de este acuerdo de libre comercio, que lleva negociándose desde hace 26 años. Las previsiones apuntan a que el acto tendrá lugar el próximo 17 de enero en Paraguay. Ante este escenario, UPA considera urgente movilizar a los representantes políticos en el Parlamento Europeo para frenar una ratificación que, a su juicio, "dañaría mucho los intereses de Castilla y León".
La organización agraria ha identificado varios sectores estratégicos de la economía regional que se verían "seriamente perjudicados" por la entrada en vigor del tratado. En concreto, alertan sobre el impacto negativo en los productores de maíz, cereales, vacuno de carne, apicultura y avicultura. "No aceptamos sus condiciones", han sentenciado desde la entidad, advirtiendo que se opondrán a cualquier pacto que afecte a los sectores productivos del territorio.
Uno de los argumentos centrales de UPA CyL para rechazar el acuerdo es la diferencia en los modelos productivos y las exigencias sanitarias. La organización denuncia que no es creíble que se vayan a reclamar a los productores americanos los mismos controles exigentes que se obligan a cumplir a los europeos. Además, subrayan la desigualdad estructural: mientras en Europa predominan las explotaciones familiares, al otro lado del Atlántico el sector está dominado mayoritariamente por "grandes multinacionales y fondos de inversión".
La organización también ha puesto el foco en la soberanía alimentaria y la calidad del producto que llega al consumidor. Advierten que el acuerdo podría hacer "casi imposible" para las economías más modestas acceder a carne de calidad procedente de explotaciones españolas. En su lugar, muchos consumidores se verían abocados a adquirir carne con "calidades muy inferiores" y producida bajo prácticas que "no cumplen ni de cerca los mismos parámetros higiénico-sanitarios" que las explotaciones locales.
En el plano político regional, UPA se ha mostrado muy crítica con la administración autonómica. La organización se ha posicionado contra lo que califican como "tibieza demostrada por la Consejería de Agricultura", reprochando que se haya afirmado que el acuerdo con Mercosur tiene aspectos positivos. Para UPA, esta postura "oculta los serios problemas" que sufrirán sectores claves para la comunidad.
El secretario general de UPA Castilla y León, Aurelio González, ha reiterado el llamamiento a la responsabilidad de los políticos españoles, independientemente de su color político, para que defiendan el modelo productivo de calidad nacional y protejan a los agricultores y ganaderos de la región frente a las amenazas externas y la incertidumbre geopolítica.