El objetivo es mantener un alto nivel de vigilancia y prevención para evitar las graves consecuencias sanitarias y económicas que su aparición supondría para la cabaña ganadera regional
La Junta de Castilla y León ha prorrogado las medidas cautelares frente a la dermatosis nodular contagiosa bovina hasta el próximo 31 de enero de 2026. La decisión, publicada este viernes, 2 de enero, en el Boletín Oficial de Castilla y León (BOCYL), responde a la persistencia del riesgo de introducción de esta enfermedad en la Comunidad.
Esta nueva resolución da continuidad a las acciones preventivas que se adoptaron por primera vez el 6 de noviembre de 2025. Estas medidas ya habían sido extendidas previamente hasta el 2 de enero de este año.
El texto oficial justifica la necesidad de esta nueva prórroga ante la "información epidemiológica disponible" y el riesgo latente de la enfermedad. El objetivo es "mantener un adecuado nivel de vigilancia y prevención" para minimizar cualquier posibilidad de difusión de la patología en el territorio de Castilla y León.
La dermatosis nodular contagiosa (DNC) es una enfermedad vírica que afecta al ganado bovino y es de declaración obligatoria. Según la normativa, su aparición provocaría "graves consecuencias sanitarias y económicas tanto para la cabaña ganadera como para los movimientos comerciales desde la zona afectada", por lo que se mantiene la suspensión de ferias y mercados de ganado.
Las medidas se mantendrán en vigor en los mismos términos y condiciones que las resoluciones anteriores. Además, el documento especifica que este nuevo plazo podrá volver a prorrogarse mediante una resolución expresa, dependiendo de la evolución epidemiológica de la enfermedad en las próximas semanas.
Desde la Junta de Castilla y León se recuerda a los titulares de explotaciones, operadores y transportistas que, con el fin de mantener un adecuado nivel de vigilancia y prevención frente a la Dermatosis Nodular Contagiosa, es necesario reforzar la aplicación de las medidas de bioseguridad, la vigilancia del registro de entradas y salidas, así como de la clínica de los animales y la obligación de notificar cualquier sospecha a los Servicios Veterinarios Oficiales (SVO).