Esta carencia obliga a sustituir la atención primaria por un servicio de urgencias, dependiendo en exceso del personal de enfermería. El problema, según CCOO, es un reflejo de la situación nacional, con 355 plazas vacantes en las prisiones españolas
Comisiones Obreras (CCOO) denuncia una situación "crítica" en la sanidad penitenciaria salmantina. El sindicato alerta de que la falta de facultativos ha obligado a sustituir la atención primaria por una asistencia de urgencias, dependiendo en exceso del personal de enfermería.
La sanidad en las prisiones españolas atraviesa un momento de extrema dificultad y las instalaciones salmantinas no son ajenas a esta realidad. Según los datos hechos públicos este lunes por el sindicato, el Centro Penitenciario de Topas sufre un déficit severo de personal médico que está comprometiendo la calidad asistencial de los internos.
La Relación de Puestos de Trabajo (RPT) del centro establece que debería haber nueve plazas de médico cubiertas. Sin embargo, la realidad actual es que solo hay dos facultativos operativos. Esta cifra supone que la mayoría de los puestos se encuentran vacantes, generando una "sobrecarga asistencial insostenible", según señala el comunicado firmado por Jesús Antonio Crego Domínguez.
Esta carencia estructural de profesionales ha forzado un cambio en el modelo de atención dentro de la cárcel salmantina. Tal y como explican desde CCOO, se ha pasado de ofrecer una asistencia médica propia de la atención primaria a una basada fundamentalmente en urgencias.
La falta de médicos obliga a depender "en exceso" del personal de enfermería para cubrir las necesidades diarias de la población reclusa, una situación que el sindicato califica de merma evidente en la calidad del servicio público.
La situación de Topas es un reflejo de lo que ocurre en todo el sistema penitenciario nacional. Según los datos oficiales del Ministerio del Interior citados por la organización sindical, actualmente solo se cubre en torno al 30 % de las plazas de médicos en las cárceles españolas.
Las cifras a nivel estatal arrojan un balance preocupante:
Desde CCOO atribuyen este escenario a años de "abandono" de la sanidad penitenciaria y señalan causas concretas como la brecha salarial respecto a los servicios de salud autonómicos, la ausencia de incentivos profesionales, la falta de relevo generacional y el retraso de más de 20 años en la transferencia de estas competencias a las comunidades autónomas.
El sindicato advierte de que las consecuencias de esta falta de personal son "alarmantes", afectando directamente al tratamiento de patologías serias. Entre los problemas detectados destacan:
Ante este escenario, CCOO exige la implementación de soluciones inmediatas tanto para Topas como para el resto del sistema. Entre sus reivindicaciones principales se encuentra la cobertura inmediata de las plazas vacantes y la mejora de las condiciones laborales y retributivas de los sanitarios.
Asimismo, reclaman un calendario "real y efectivo" para la transferencia de la sanidad penitenciaria a los sistemas autonómicos de salud. "La sanidad penitenciaria no puede seguir siendo el eslabón más débil del sistema público", concluye el comunicado, recordando que está en juego tanto la salud de los internos como la seguridad de los trabajadores.