En 1977, la ONU oficializó el 8 de marzo como día internacional de la mujer. Antes de mujeres han sido niñas.
En demasiadas periferias las niñas y los niños sufren situaciones de desprotección que condicionan algunas de sus relaciones adolescentes. Para poder poner la atención, los cuidados y el acompañamiento terapeútico, en el estudio del sábado hemos leído chicas y chicos, educadores y educadoras un artículo de nuestra revista de este año que para algunos puede haber pasado desapercibido.
Es de Pepa Hornos, psicóloga y consultora de infancia: “ La piel habitada “. Érase una vez al lado del mar, nacían niños sin piel, llenos de colores infinitos. Con las caricias de sus padres se recubrían de una piel protectora. Las madres y padres sin la memoria ancestral de los abrazos. Se asustan ante la belleza y fragilidad de sus criaturas y temen tocarlos por quitarles su luz y llenarlos de sus noches. No lo parece con Palina y Swieta. Pero no estuvimos presentes en la infancia de otras y otros de nuestras niñas y niños.
Los niños escondidos o entregados al mar ocultaban su luz en un caparazón. Leía Marian que se curaba con agua y sal. Los valientes que se lanzaban al mar, se sorprendían y nadaban, el sudor lo conseguían en el deporte, estudios, etc. El problema está con las lágrimas, de niños no encontraron refugio y temen deshacerse.
Las relaciones de parejas entre estos niños con cuerpos adultos pueden ser tortuosas. En este cuento no todos son finales felices. Para encontrar su propia piel necesitan las manos tendidas sobre el mar y manos protectoras incluso en medio de la tormenta.
Su piel es un mapa sutil que sólo con miradas sanas se puede descifrar. Gracias Pepa por la oportunidad de leer este cuento en nuestra asamblea.
Gracias también por la lectura que se puede hacer con educadores y profesores de ámbitos ajenos a los estudios de la infancia y las leyes de protección.
Con unos se puede hablar de corteza prefrontal, amígdala, dopamina, oxitocina o cortisol. Ante la lectura del periódico, la exposición en redes de nuestros menores , ante un día tan importante para la salud emocional de los derechos de las mujeres y de las niñas, cualquier interpretación no es admisible. Ni por cultura, ni por política podemos dar mensajes contradictorios en los colegios.
Desde pequeños los niños y las niñas tienen que aprenderse a querer, sin estereotipos, pueden alimentar o reforzar tendencias sexuales confundidas con afectividad o posesión. Tenemos que cuidar los chistes y comentarios que pueden ser dañinos. Aquí tenemos niñas que a los cuatro años cantan a las estrellas buscando un padre o un niño gitano que lleva escribiendo durante varios meses con una educadora del barrio su historia con su abuela y las nuevas oportunidades de tejer caricias.
La empresa Diario de Salamanca S.L, No nos hacemos responsables de ninguna de las informaciones, opiniones y conceptos que se emitan o publiquen, por los columnistas que en su sección de opinión realizan su intervención, así como de la imagen que los mismos envían.
Serán única y exclusivamente responsable el columnista que haga uso de nuestros servicios y enlaces.
La publicación por SALAMANCARTVALDIA de los artículos de opinión no implica la existencia de relación alguna entre nuestra empresa y columnista, como tampoco la aceptación y aprobación por nuestra parte de los contenidos, siendo su el interviniente el único responsable de los mismos.
En este sentido, si tiene conocimiento efectivo de la ilicitud de las opiniones o imágenes utilizadas por alguno de ellos, agradeceremos que nos lo comunique inmediatamente para que procedamos a deshabilitar el enlace de acceso a la misma.